La jornada del viernes resultó ser sumamente favorable para Coquimbo Unido, cerrando el día con resultados positivos tanto en el ámbito deportivo como en el administrativo. En primer lugar, el equipo logró una victoria en el estadio Ester Roa Rebolledo frente a Deportes Concepción, un resultado que permitió al conjunto aurinegro asegurar el primer lugar del Grupo A de la Copa de Liga, consolidando su buen momento competitivo.
Sin embargo, la noticia que generó mayor expectativa llegó desde Paraguay. La Conmebol confirmó la autorización del estadio Francisco Sánchez Rumoroso para albergar el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores, encuentro en el que Coquimbo Unido se medirá ante Platense de Argentina. Esta resolución fue recibida con satisfacción por los dirigentes del club, el municipio y la hinchada aurinegra.
La confirmación pone fin a un periodo de varias semanas de intensas gestiones y trabajos técnicos liderados por el municipio de Coquimbo. El objetivo principal de estas labores era dar cumplimiento a las exigencias reglamentarias impuestas por el organismo sudamericano. Según la normativa de la Conmebol, para disputar las fases de octavos, cuartos de final y semifinales del torneo continental más importante, el recinto deportivo debe contar con una capacidad mínima de 20 mil espectadores.
El desafío técnico era considerable, ya que el coliseo coquimbano posee una capacidad habitual cercana a las 18.500 personas. Para superar esta barrera y alcanzar el aforo requerido, se llevaron a cabo diversas adecuaciones en sectores estratégicos del recinto. Entre las medidas implementadas destaca el retiro de butacas en áreas específicas de las galerías norte y sur, las cuales quedarán destinadas a público de pie. Gracias a estas modificaciones estructurales, se logró incrementar el aforo por sobre los 20 mil asistentes exigidos por el reglamento.
Esta aprobación es considerada una importante victoria institucional para el club, actual campeón del fútbol chileno. Gracias a esta gestión, la institución evitará la necesidad de trasladar su localía a otra ciudad, permitiendo que el equipo dispute una de las series más trascendentes de su historia reciente en su propio estadio, ubicado en el sector de calle Carmona, contando así con el apoyo directo de su público.
En cuanto al calendario de la competencia, la llave frente al equipo argentino comenzará el miércoles 12 de agosto. El partido de ida se llevará a cabo en el estadio Ciudad de Vicente López, en Buenos Aires. Posteriormente, la revancha quedó programada para el miércoles 19 de agosto en el puerto de Coquimbo, donde el equipo buscará definir su paso a la siguiente ronda.
Tras consumarse la clasificación a la fase de los cuatro mejores de la Copa de Liga, el entrenador de los aurinegros, Hernán Caputto, valoró la decisión de la Conmebol y resaltó el esfuerzo realizado para obtener el permiso. El estratega manifestó: “estamos muy contentos de que sea en nuestro estadio, porque se había trabajado mucho. Aprovecho públicamente de agradecer el esfuerzo de nuestro alcalde y de los directivos para que se pueda jugar en nuestro estadio y con nuestra gente. Muy contento de que se haya ratificado eso, porque al final es lo que merece cualquier equipo que es jugar en su cancha, en su estadio y en su ciudad".
Paralelamente, también se reportaron buenas noticias para O'Higgins de Rancagua. La Conmebol confirmó que el estadio El Teniente, que cuenta con un aforo de 12.500 espectadores, fue autorizado para albergar el encuentro de vuelta de los playoffs de la Copa Sudamericana frente a Boca Juniors.
El conjunto celeste iniciará la serie el próximo 23 de julio en La Bombonera. La revancha se disputará el 30 de julio en Rancagua, donde el equipo buscará avanzar a los octavos de final del certamen continental.


