David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, ha negado rotundamente cualquier capacidad de influir en la adjudicación de una plaza en la Diputación de Badajoz. Durante su declaración como acusado ante la Audiencia Provincial de Badajoz, Sánchez se desmarcó de las presuntas irregularidades cometidas en 2017, durante el mandato del socialista Miguel Ángel Gallardo.
El punto central del interrogatorio fue la contratación de su amigo Luis Carrero. Respecto a un correo electrónico de octubre de 2023, que sugería que Sánchez conocía al adjudicatario antes de la evaluación, el acusado explicó que simplemente informó a su amigo sobre la creación de un refuerzo en el área de Cultura para que estuviera atento. Según relató, hubo un malentendido al confundir la publicación de la plaza con su adjudicación, insistiendo en que no posee información administrativa sobre dicho procedimiento.
Asimismo, el familiar del jefe del Ejecutivo rechazó haber ejercido influencia para cambiar la denominación de su propia plaza. Negó la tesis de la acusación que sostiene que dicho cambio fue un "disfraz" para ajustar el puesto a sus preferencias y criterios personales. Sobre su lugar de trabajo, detalló que utilizó un despacho en el Conservatorio Superior y, posteriormente, espacios comunes entre 2023 y 2024.
David Sánchez se enfrenta a una petición de tres años de prisión por su presunta participación en delitos de prevaricación y tráfico de influencias. Su testimonio llega después de la comparecencia de Miguel Ángel Gallardo y de más de 40 testigos, incluyendo agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil que participaron en la investigación.
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