La estabilidad sentimental de Araceli González y Fabián Mazzei se convirtió en el centro de la atención mediática luego de que surgieran fuertes versiones sobre una presunta crisis de pareja. Los rumores fueron impulsados principalmente por el panelista Pepe Ochoa, quien durante una emisión en el ciclo de América TV aseguró que la pareja atravesaba un distanciamiento profundo, a pesar de que ambos continúan compartiendo su hogar en Pilar.
Según el relato de Ochoa, la relación entre la actriz y el actor se había deteriorado significativamente en el último tiempo. El panelista señaló que, si bien no existía una intención inmediata de separación, el vínculo estaba afectado por diversas situaciones mediáticas. Entre los puntos críticos mencionados, Ochoa destacó que a Fabián Mazzei le habría afectado especialmente el acercamiento de Araceli con Adrián Suar, así como ciertas actitudes públicas de la actriz. Específicamente, el panelista hizo referencia al momento en que González se mostró emocionada y lagrimeó durante su participación en el programa de Mirtha Legrand, y a una entrevista concedida en LAM, donde se volvió a tocar el tema de su pasado con Suar.
Para Ochoa, estas intervenciones mediáticas abrieron una puerta que involucró a todas las personas relacionadas con esa historia, situando a Mazzei en un lugar "poco amable". Asimismo, el panelista reflexionó sobre la trayectoria profesional de Fabián, recordando que en su etapa de trabajo en Polka era el actor número uno y ocupaba un lugar estelar, posición que, según su análisis, terminó perdiendo con el tiempo. En medio de este panorama, Ochoa mencionó que Flor Torrente, hija de Araceli, habría intervenido para ayudar a recomponer el vínculo en los últimos periodos.
Ante la viralización de estas versiones, Araceli González decidió tomar la palabra a través de una comunicación con Denise Dumas para llevar tranquilidad y aclarar la situación real de su pareja. La actriz fue tajante al negar la existencia de una crisis sentimental, afirmando que se encuentran en su mejor momento. "Está todo bien, está todo perfecto", aseguró González, quien además aclaró que su pareja estaba al tanto de todo y que, desde el primer día, Fabián había apoyado su reconciliación con Adrián Suar.
Sin embargo, la actriz no ocultó que existen conflictos, aunque precisó que estos no son de índole afectiva, sino profesional y económica. Araceli admitió que han tenido fuertes discusiones relacionadas con la empresa que comparten, calificando la situación como "una m..." debido a las peleas constantes. En este sentido, subrayó una distinción fundamental: mientras que trabajar juntos como actores es viable, el manejo de las cuentas y la administración empresarial ha resultado problemático. Respecto a Pepe Ochoa, la actriz le agradeció el hecho de no haber develado la información de inmediato y haber buscado seguridad antes de informar.
Por su parte, Fabián Mazzei también intervino para poner fin a las especulaciones, enviando un mensaje a Karina Iavícoli mientras ella se encontraba al aire. En sus palabras, Mazzei coincidió con lo expuesto por Araceli, confirmando que efectivamente han tenido peleas, pero reiterando que estas se deben exclusivamente a cuestiones relacionadas con la empresa y no a problemas de pareja.
Mazzei fue enfático al asegurar que el vínculo de Araceli con Adrián Suar no representa una molestia para él, priorizando el bienestar de "Toto" y de Ara. El actor manifestó que lo único que le interesa es que ellos estén en paz, ya que solo así él puede sentirse tranquilo. "Si amás de verdad a alguien, vas a querer lo mejor para ellos", expresó Mazzei, reafirmando su apoyo incondicional a la actriz.
Finalmente, el actor aclaró los motivos de su ausencia en ciertos eventos recientes, explicando que llegó muy cansado debido a sus compromisos con la serie "Zambrano" y que no consideró oportuno asistir dado el despliegue de prensa presente en el lugar. Con estas declaraciones, tanto González como Mazzei buscaron desmantelar la narrativa de una crisis profunda, trasladando el foco del conflicto desde lo sentimental hacia lo estrictamente empresarial.

