Durante la madrugada del pasado 4 de marzo, se registró un incidente vial que afectó el patrimonio público en el Parque Metropolitano La Sabana. Un joven de 19 años de edad, quien conducía un vehículo tipo pickup, chocó contra la estatua de León Cortés, provocando diversos daños materiales en el monumento.
Han transcurrido tres meses desde el momento del accidente y, actualmente, el Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (Icoder) se encuentra en una etapa de gestiones administrativas para resolver la situación financiera de la obra. El objetivo primordial de la institución es determinar si existe alguna aseguradora que pueda asumir la totalidad de los costos derivados de las afectaciones sufridas por la estructura.
Donald Rojas, director del Icoder, brindó detalles sobre el estado actual del proceso en una entrevista concedida al medio CR Hoy. Según explicó el funcionario, el primer paso fundamental consiste en realizar una evaluación exhaustiva por parte de los técnicos correspondientes. A partir de este análisis, se procedería a establecer el contacto con la entidad aseguradora para verificar si es posible cubrir los gastos relacionados con la preparación y posterior reparación del monumento.
Rojas detalló que la institución está realizando consultas específicas para definir la ruta de cobro. Existen dos vías principales que se están evaluando en este momento: la primera es determinar si la póliza de seguro del conductor responsable del choque puede cubrir los daños ocasionados. La segunda opción consiste en verificar si corresponde activar la póliza de seguro que se encuentra vigente para el Parque Metropolitano La Sabana.
En este sentido, el director aclaró que las consultas se centran en si el pago provendrá de la aseguradora de la persona que impactó el monumento o si, en su defecto, el Instituto Costarricense de Seguros (INS) cubrirá la reparación dentro del marco del seguro que posee La Sabana. Ambas posibilidades están siendo analizadas detalladamente por el equipo administrativo del Icoder.
Otro punto crítico mencionado por Donald Rojas es la complejidad del proceso de contratación para la restauración. El director enfatizó que el Icoder no puede contratar directamente a un evaluador o restaurador, sino que debe ceñirse a la normativa legal vigente. Por lo tanto, es indispensable iniciar un proceso de licitación pública para ejecutar la contratación de la persona o empresa especializada que se encargará de evaluar formalmente la estatua.
Hasta la fecha, las afectaciones del monumento han sido valoradas únicamente por el equipo de restauración interno del Parque La Sabana. Sin embargo, las autoridades han dejado claro que esta valoración preliminar no es suficiente para la intervención definitiva. Para llevar a cabo la restauración final, será estrictamente indispensable contar con la intervención de especialistas en la materia, quienes deberán ser seleccionados a través del ya mencionado proceso de licitación.
A pesar de los esfuerzos por avanzar en la gestión, la institución informó que, por el momento, no dispone de una estimación oficial sobre el costo total que representará la reparación de la obra. El monto final dependerá de los resultados de la evaluación técnica especializada y de los requerimientos de los expertos que resulten adjudicados en el proceso de contratación.
En cuanto a los daños físicos del monumento, el impacto del vehículo pickup fue considerable. A raíz del accidente, la estatua sufrió múltiples daños, destacando la destrucción total de un león de bronce que formaba parte integral de la composición del monumento, el cual fue derribado por la fuerza del choque.
Como medida de resguardo, el Icoder ha procedido a recolectar los fragmentos de la obra que quedaron esparcidos tras el impacto. Estos restos se encuentran actualmente almacenados y resguardados en las instalaciones del Estadio Nacional, a la espera de que se defina el proceso de restauración y se determine quién asumirá el costo financiero de los trabajos.

