El presidente de la República, Gustavo Petro, generó una fuerte controversia tras realizar un extenso pronunciamiento a través de sus redes sociales, en el cual señaló a la Registraduría Nacional del Estado Civil de cometer fraude electoral. Ante estas acusaciones, el ente electoral respondió de manera detallada, desmintiendo los señalamientos del mandatario mediante la presentación de datos técnicos y argumentos legales que respaldan la transparencia del proceso.
Uno de los puntos centrales de la disputa radica en el censo electoral. Mientras que el presidente Petro afirmó que el censo oficial se cerró el 31 de marzo, dos meses antes de los comicios, la Registraduría aclaró que el cierre real ocurrió el 30 de abril. Según la entidad, esta información fue debidamente socializada con las diversas agrupaciones políticas ese mismo día en el marco de la mesa técnica denominada “Cómo vamos”. Asimismo, el organismo aseguró que el censo fue informado a la ciudadanía general a través de sus canales oficiales de comunicación. Adicionalmente, la Registraduría precisó que el 22 de mayo se entregó a las campañas políticas una aplicación de consulta individualizada del censo, permitiendo a las organizaciones identificar el puesto de votación de cualquier ciudadano.
En relación con el número de votantes, el presidente Petro denunció un incremento de 885 mil cédulas, cifra que coincidía con declaraciones previas de Iván Cepeda durante la jornada electoral, aunque este último posteriormente se retractó de dicha afirmación. Al respecto, la Registraduría explicó que el potencial de votantes por mesa fue publicado y entregado a las organizaciones políticas el pasado 4 de mayo.
La entidad electoral también abordó la denuncia de Petro sobre irregularidades en más de 5.300 mesas donde hubo votaciones superiores a los 300 ciudadanos. Para aclarar este punto, la Registraduría detalló que, mientras que en cabeceras municipales y corregimientos cada mesa corresponde a 360 ciudadanos, en los puestos censo —como es el caso de Corferias en Bogotá— el número puede oscilar entre 500, 800 y hasta 1.200 personas. Por lo tanto, consideró entendible que existan mesas con votaciones superiores a 300 personas, reiterando que todas fueron verificadas, revisadas y consolidadas por jueces en las cerca de 3.000 comisiones escrutadoras instaladas en el territorio nacional.
Sobre la cantidad de mesas de votación, el mandatario sostuvo que existían casi 1.500 mesas adicionales que no habían sido escrutadas. La Registraduría aclaró la distribución total: de las 120.527 mesas mencionadas por Petro, estas corresponden únicamente al territorio colombiano; sin embargo, existen otras 1.489 mesas en el exterior, dos en el Capitolio Nacional y dos más instaladas por orden judicial, lo que explica la diferencia numérica.
Otro eje del conflicto es el software utilizado para el conteo de votos. El presidente Petro ha sostenido la narrativa de que el sistema fue modificado, solicitando acceso al código fuente y a la arquitectura del sistema. Ante esto, el registrador Hernán Penagos afirmó en entrevista con EL COLOMBIANO que entregar el código fuente equivaldría a “entregar la clave de la bóveda del Banco de la República”.
Respecto a la alegada modificación del software el martes 26 de mayo, la Registraduría negó categóricamente el hecho. Explicó que en esa fecha se puso a disposición de los auditores de los partidos la carpeta “Básicos auditores presidente 2026” y el archivo de la División Política Electoral (DIVIPOLE), que contiene la información de las mesas por puesto de votación. La entidad subrayó que la fecha y hora visibles en los archivos certifican el momento en que la información se dispuso para los auditores, y no una modificación del sistema.
La Registraduría recordó que los resultados del escrutinio coincidieron en un 99.94 % con los del preconteo, dato confirmado por los jueces de la República. Además, instó a los auditores de sistemas de las campañas a interpretar correctamente la información técnica para evitar "conclusiones erróneas o interpretaciones imprecisas".
Finalmente, el organismo electoral alertó sobre la circulación de formularios E-14 manipulados mediante inteligencia artificial en redes sociales, advirtiendo que no corresponden a las actas reales del 31 de mayo. En este contexto, la entidad invitó a la Fiscalía, la Contraloría y la Procuraduría a mantener su labor de vigilancia y control de cara a la segunda vuelta presidencial.


