La Policía Nacional ha puesto en marcha una exhaustiva investigación tras el reporte de un millonario asalto domiciliario ocurrido en la localidad de San Salvador, ubicada en el Departamento del Guairá. El hecho tuvo como víctima a un funcionario público que se desempeña como agente penitenciario, quien sufrió la pérdida de una suma considerable de dinero y diversas pertenencias de valor.
De acuerdo con los datos suministrados por el reporte policial, el incidente fue captado por el sistema de cámaras de circuito cerrado de la propiedad. Las imágenes revelaron que tres sujetos armados irrumpieron en la vivienda del funcionario, ejecutando un plan coordinado para sustraer un botín millonario. La víctima fue identificada oficialmente como Manuel Galván, un hombre de 38 años de edad que ejerce funciones en el sistema penitenciario.
Durante el transcurso de los hechos, Galván manifestó a las autoridades que los delincuentes emplearon una estratagema de engaño para ganar acceso y control sobre él. Los asaltantes fingieron ser agentes de la Policía Nacional y funcionarios de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), utilizando esta falsa identidad para reducir la resistencia de la víctima antes de proceder con el robo.
Una vez que lograron someter al agente penitenciario, los malvivientes procedieron a maniatarlo. Para asegurar que la víctima no pudiera intervenir ni alertar a terceros, utilizaron cordones para atar firmemente sus brazos y sus piernas. Mientras el hombre se encontraba inmovilizado, los tres sospechosos realizaron una inspección exhaustiva de toda la residencia, buscando objetos de valor y dinero en efectivo.
El resultado de este registro resultó en el robo de aproximadamente 280 millones de guaraníes. Además del dinero en efectivo, los criminales se alzaron con un arsenal compuesto por una pistola calibre 9 milímetros y un rifle semiautomático calibre 22. Asimismo, se llevaron un teléfono celular de alta gama perteneciente al propietario de la casa.
Con el objetivo de borrar cualquier rastro o evidencia que pudiera facilitar su identificación y posterior captura, los delincuentes procedieron a dañar deliberadamente las cámaras de seguridad instaladas en el interior del domicilio antes de abandonar la escena del crimen.
Para efectuar su huida, los asaltantes utilizaron dos motocicletas que eran propiedad de Manuel Galván. Tras el reporte del robo, las fuerzas policiales iniciaron un operativo de rastrillaje por toda la zona aledaña a la vivienda. Como resultado de estas búsquedas, ambas motocicletas fueron localizadas posteriormente, aunque se encontraban abandonadas en el lugar donde fueron halladas.
Si bien el caso comenzó como una investigación por robo agravado, el Ministerio Público ha detectado un elemento sumamente llamativo que ha desviado parte del foco judicial. La Fiscalía ha puesto especial atención en la cantidad de dinero en efectivo que el agente penitenciario mantenía guardado en su domicilio.
Según los registros públicos consultados por los investigadores, el salario mensual percibido por Manuel Galván en su función de guardiacárcel es de 4.800.000 guaraníes. Esta cifra contrasta drásticamente con los 280 millones de guaraníes que fueron sustraídos durante el asalto, lo que ha generado sospechas sobre el origen de dichos fondos.
Ante esta evidente desproporción entre los ingresos oficiales del funcionario y el capital que poseía en su hogar, el Ministerio Público ha decidido abrir una investigación paralela. Esta nueva línea de acción judicial se centra en el presunto hecho de enriquecimiento ilícito contra el agente penitenciario, buscando determinar la procedencia legal del dinero que fue objeto del robo.
Por el momento, la Policía Nacional continúa trabajando en la identificación de los tres hombres armados que realizaron el asalto, mientras que la Fiscalía avanza en el proceso legal para esclarecer la situación financiera del funcionario afectado.


