La actriz, clown y standupera Fernanda, integrante fundamental del exitoso grupo "Las chicas de la culpa", compartió detalles íntimos sobre su carrera, su particular dinámica de pareja con Agustín “Rada” Aristarán y el profundo proceso de duelo que atravesó recientemente. En el marco de su crecimiento profesional, que incluye un programa de televisión en horario central por Canal 13 y la obra teatral "Berlín, Berlín", la artista reflexionó sobre la importancia de ocupar espacios liderados por mujeres en la comedia.
Fernanda destacó que el camino recorrido junto a Malena Guinzburg, Connie Ballarini y Natalia Carulias comenzó hace nueve años con "La culpa es de Colón" en Telefe. Según describió, el grupo se maneja bajo un sistema democrático y pragmático, donde ella suele asumir el rol de vocera debido a su capacidad de comunicación, aunque reconoce que, en el escenario, es quien menos habla. Esta sinergia ha permitido que sus shows se expandan por Argentina, Latinoamérica y Europa, impulsados por una constante búsqueda de riesgo y mejora profesional.
Uno de los puntos más comentados de la entrevista fue la naturaleza de su relación con el actor Agustín “Rada” Aristarán, con quien lleva 12 años de pareja. Ante los recurrentes rumores de separación que circulan en los portales de noticias, Fernanda aclaró que estas especulaciones nacen, en gran medida, porque no conviven. Para ella, mantener casas separadas es una elección consciente basada en la independencia y el deseo de evitar el desgaste cotidiano, especialmente en lo económico. "Me muero si tengo que compartir las cuentas", afirmó tajantemente, subrayando que prefiere la libertad de no convivir por necesidad.
Sobre el historial de la pareja, recordó que hace ocho años atravesaron una separación real que duró seis meses. Aunque Rada describe el episodio con dramatismo, Fernanda lo ve como un "stop" necesario debido a una desconexión que se hizo evidente al no vivir juntos. Definieron este regreso como una "segunda temporada" de su relación, la cual consideran mucho mejor que la primera. A pesar de las críticas en redes sociales por no publicar contenido juntos, aseguró que Rada es el hombre de su vida, destacando la ternura y la compañía mutua.
En el plano personal, Fernanda abordó con franqueza su decisión de no ser madre. Denunció las presiones sociales y los comentarios sobre el "egoísmo" de no traer hijos al mundo, argumentando que, precisamente por no desearlo, sería egoísta hacerlo. Rechazó la idea de tener hijos para asegurar cuidados en la vejez, apoyándose en la relación con sus sobrinos. En contraste, expresó su gran afecto por sus perros, a quienes adopta preferentemente si son viejos o tienen dificultades, aunque aclaró que no los considera sus hijos, sino su compañía animal, distanciándose de quienes tratan a las mascotas como personas en los espacios públicos.
El tono de la charla se volvió más íntimo al hablar de la tragedia familiar sufrida entre 2024 y 2025. Fernanda relató que su madre enfermó durante 2024 y falleció el 11 de abril de 2025. Apenas dos meses después, el 11 de junio, su padre también falleció, seguido quince días más tarde por su tío. Esta sucesión de pérdidas la dejó con un sentimiento de "orfandad" y un vacío difícil de describir. Reveló que aún no se siente preparada para abrir el WhatsApp de su madre y escuchar sus audios, ya que intenta mantener el recuerdo en su mente sin recurrir a apoyos externos.
Para sobrellevar este dolor, la actriz se refugió en el trabajo. Durante la temporada de "Empieza con D" y con el apoyo de sus compañeras de "Las chicas de la culpa", encontró en el escenario un espacio de alivio, aunque admitió que el proceso de llanto y aceptación ha sido lento. La artista, originaria de Tandil, confesó que volver a su ciudad se ha vuelto más difícil tras la partida de sus padres, aunque sigue encontrando refugio en su hermano y sus amigos. Finalmente, resaltó que el teatro es para ella un ejercicio de convivencia y equipo, donde las "almas gemelas teatrales" se convierten en vínculos fundamentales para la vida.
