Después de más de dos décadas y una historia marcada por el periodismo y la familia, Lorena Maciel ha confirmado su separación de Gerardo “Tato” Young. En una reciente entrevista radial con Osvaldo Menéndez en Radio Cut, la periodista rompió el silencio sobre el final de una relación que duró 23 años y dejó tres hijos en común: Miranda, Camilo y Manuel.
Maciel reflexionó sobre los motivos de la ruptura, señalando que el desgaste fue progresivo. A pesar de que ambos fueron padres muy presentes, surgieron diferencias profundas respecto a la crianza, específicamente en lo relacionado con el establecimiento de los límites. La conductora admitió que, aunque creían que su vínculo era indestructible debido a las adversidades superadas juntos, cometieron un error fundamental: descuidar la relación de pareja en función de la prioridad que representaba la crianza de sus hijos.
La historia de Lorena y Tato comenzó a mediados de los años 90, mientras cubrían el motín de Sierra Chica. Su conexión nació de una vocación compartida por el periodismo judicial y policial, consolidándose con inicios poco convencionales, como una primera invitación a presenciar una autopsia en una morgue.
A pesar de la separación, Maciel destacó que mantienen un vínculo basado en el respeto. Esta conexión quedó evidenciada durante los últimos años, cuando la periodista acompañó a Young en sus problemas de salud junto a sus tres hijos. Con una mirada madura, Lorena Maciel reconoce hoy que existen equilibrios necesarios entre el cuidado de los hijos y el espacio destinado al vínculo amoroso, aspectos que hoy analizaría de una manera diferente.
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