¿Qué pasó con Sandra Ballesteros? Tras una exitosa trayectoria en producciones como Gasoleros, Verano del 98 y Resistiré, la actriz decidió alejarse definitivamente de los focos mediáticos. Su última aparición en pantalla fue en 2007, en la ficción Lalola.
El punto de inflexión ocurrió tras un viaje a la India. Allí, Ballesteros tuvo una visión mística que la llevó a priorizar su trabajo interior sobre la exposición pública. Esta búsqueda de sentido la condujo a Villaguay, Entre Ríos, donde decidió hacerse cargo de la estación de servicio YPF que pertenecía a sus padres.
Hoy, su rutina es opuesta a la de los sets de grabación. Aunque recuerda con cariño la novela Resistiré, confesó que "padecía" la televisión debido a los nervios y la ansiedad que le generaba la falta de tiempo para estudiar sus roles.
En la actualidad, Sandra vuelca su energía en la espiritualidad y el servicio comunitario. Dirige un coro, organiza actividades religiosas y forma parte del grupo de oración "Abba Padre", perteneciente a la Renovación Católica Carismática. Para ella, cantar para Dios es la única expresión que desea mantener en su corazón para sentirse plena.
Su vida en el interior se complementa con una huerta orgánica y un vínculo estrecho con su familia. Incluso flexibilizó su dieta vegana para compartir los asados locales, manteniendo siempre el respeto por los animales.
Lejos de la fama, la actriz también ha manifestado el deseo personal de adoptar a un niño o niña de entre 10 y 15 años, un proyecto que mantiene en la intimidad de su refugio entrerriano. Sandra Ballesteros encontró la plenitud no en los aplausos, sino en la tranquilidad, la fe y el servicio a los demás.
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