Un despliegue policial de gran escala, coordinado por el Ministerio de Seguridad Pública en conjunto con Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones (PDI), culminó con la detención de más de 1.400 personas en todo el territorio nacional. La acción, enmarcada en un Operativo Conjunto Nacional, se llevó a cabo durante la noche del pasado viernes 29 de mayo, con el objetivo de reforzar la seguridad y combatir la criminalidad a través de una intervención simultánea y coordinada.
La ejecución de este megaoperativo se concentró en una ventana temporal específica, desarrollándose entre las 19:00 y las 23:00 horas. Durante estas cuatro horas de actividad intensa, el despliegue abarcó las 16 regiones del país, implementando una serie de procedimientos que incluyeron fiscalizaciones exhaustivas, controles preventivos y acciones directas dirigidas a la captura de sujetos que se encontraban requeridos por la justicia.
En términos cuantitativos, la magnitud de la jornada se reflejó en la realización de un total de 44.340 controles y fiscalizaciones. Como resultado directo de estas acciones, el balance oficial indica que 1.415 sujetos fueron detenidos o arrestados. El análisis de estas detenciones revela que 573 de las personas fueron capturadas en situación de flagrancia, mientras que 609 individuos fueron detenidos por contar con órdenes vigentes o requerimientos judiciales pendientes.
Al respecto, el titular de Seguridad, Martín Arrau, destacó la eficiencia y el alcance del despliegue. El secretario de Estado señaló que, en el lapso de cuatro horas, más de 5.500 agentes policiales fueron movilizados para ejecutar los más de 44 mil controles. Arrau subrayó que entre los detenidos se encuentran personas con órdenes pendientes, incluyendo casos relacionados con homicidios, además de aquellos capturados en el momento de cometer un delito. Asimismo, el ministro expresó su agradecimiento a Carabineros de Chile y a la Policía de Investigaciones por la labor desempeñada en favor del cuidado de la ciudadanía.
Más allá de las detenciones, el operativo permitió retirar de circulación una cantidad significativa de elementos vinculados a la comisión de delitos. Las fuerzas policiales reportaron la incautación y el decomiso de 14.837 kilos de droga, un golpe considerable al tráfico de sustancias ilícitas. En cuanto al armamento, se registraron 63 armas y 233 municiones retiradas, reduciendo así el potencial bélico en las calles. Adicionalmente, el balance incluye la incautación o retiro de 173 vehículos asociados a actividades irregulares.
Por su parte, la Policía de Investigaciones (PDI) proporcionó datos detallados sobre la fiscalización migratoria realizada durante la jornada. Según el reporte institucional, un total de 1.376 extranjeros fueron fiscalizados, detectándose a 322 infractores. De este grupo, 135 personas fueron identificadas por haber ingresado al país a través de pasos no habilitados, mientras que los 187 restantes incurrieron en otras infracciones migratorias. Como consecuencia de estos hallazgos, se notificaron 27 expulsiones y quedaron 4 procesos pendientes para materializarse.
Este operativo conjunto subraya la estrategia de coordinación entre el Ministerio de Seguridad Pública y las fuerzas policiales para ejecutar acciones preventivas y represivas simultáneas en todo el país. La combinación de controles masivos y la búsqueda de sujetos con órdenes de detención pendientes permitió obtener resultados concretos en diversas regiones, enfocándose tanto en la prevención de delitos como en la captura de individuos buscados por la justicia y el control del flujo migratorio irregular.

