En el marco del juicio por la muerte del astro del fútbol Diego Armando Maradona, la psiquiatra Agustina Cosachov brindó este jueves su primera declaración, centrando sus acusaciones en la empresa de salud Swiss Medical. Según el testimonio de la profesional, la entidad no cumplió con los requerimientos médicos indispensables que fueron solicitados para llevar a cabo el tratamiento del exfutbolista en la vivienda donde falleció el pasado 25 de noviembre de 2020.
El debate judicial se ha concentrado especialmente en el periodo comprendido entre el 11 y el 25 de noviembre de 2020. Tras haber sido intervenido quirúrgicamente debido a un hematoma subdural en la cabeza, Maradona fue trasladado a un domicilio particular para continuar su recuperación. La modalidad de este cuidado médico es el punto central de la controversia legal actual.
Durante la audiencia, Cosachov, quien además de sus funciones como psiquiatra participaba en la toma de decisiones generales sobre los cuidados médicos junto al neurocirujano Leopoldo Luque, presentó un documento formal. En dicho escrito, se detallaba la solicitud realizada a Swiss Medical una vez que se determinó que el paciente no sería trasladado a una clínica de rehabilitación, sino que permanecería en una vivienda.
En la solicitud, Cosachov indicó explícitamente que para llevar a cabo la internación domiciliaria era indispensable contar con enfermeros, un médico neurólogo y un médico clínico. Asimismo, se requería la disponibilidad inmediata para la realización de estudios médicos y la presencia de una ambulancia. Sin embargo, la psiquiatra afirmó que, una vez instaurado el esquema en el domicilio, notó un "desentendimiento" por parte de la prepaga respecto a los acuerdos previos y la ejecución práctica del tratamiento.
Cosachov expresó su sorpresa ante esta situación, cuestionando por qué llegaría a pensar que una empresa de la magnitud de Swiss Medical no brindaría la mejor atención posible a un paciente con las características de Maradona.
Por su parte, la empresa de salud presentó su defensa a través de Mariana Flichman, médica legista y gerente del área de Riesgo y Calidad Médica de Swiss Medical. Flichman, quien fue la encargada de confeccionar el acta de traslado de Maradona desde la clínica hacia la vivienda en un barrio exclusivo de las afueras de Buenos Aires, contradijo la versión de la psiquiatra.
Según la declaración de Flichman, la empresa nunca aceptó brindar una "internación domiciliaria", sino que el compromiso se limitó estrictamente a ofrecer "cuidados domiciliarios", lo cual incluía el servicio de enfermeros y acompañantes terapéuticos. La representante de la prepaga puntualizó que la compañía no se comprometió a asignar un médico clínico para el tratamiento en el hogar, ya que la empresa no estaba de acuerdo con la modalidad de atención elegida para el paciente.
A pesar de esta postura institucional, el juicio reveló que, tras reiterados pedidos de Cosachov, Swiss Medical terminó asignando al médico clínico Pedro Di Spagna. Este profesional, también acusado en la causa, visitó a Maradona el 12 de noviembre e indicó la realización de estudios que finalmente nunca se llevaron a cabo. Di Spagna regresó al domicilio el 18 de noviembre, aunque en esa ocasión no fue recibido por el astro.
Otro punto de fricción fue el acta de traslado firmada el 11 de noviembre por Cosachov, Luque, familiares de Maradona y el director de la clínica. El documento deja constancia de que Swiss Medical proponía continuar el tratamiento en un centro de rehabilitación, mientras que el equipo médico y la familia optaron por el domicilio particular. Cosachov afirmó que no leyó el acta en voz alta y que firmó confiando en las conversaciones previas. No obstante, Flichman aseguró que sí solicitó la lectura del documento en voz alta y que cada participante recibió una copia.
Como prueba adicional, se reprodujo un mensaje de texto enviado por Cosachov al psicólogo Carlos Díaz, en el cual manifestaba su preocupación: “Pensábamos que iba a ser una internación domiciliaria seria y ahora nos dicen que son cuidados médicos”.
Las condiciones en la vivienda fueron calificadas como insuficientes, ya que Maradona no contó con aparatología médica permanente ni una ambulancia fija. Además, los acompañantes terapéuticos fueron retirados a los pocos días por decisión de los médicos responsables. Respecto al personal de enfermería, se reveló que tenían instrucciones de acercarse únicamente para administrar la medicación, omitiendo el control de los signos vitales del paciente.
En este proceso judicial, además de Cosachov, Luque y Di Spagna, se encuentran acusadas Nancy Forlini (coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical), Mariano Perroni (coordinador de enfermeros) y Ricardo Almirón (enfermero). Todos los imputados enfrentan cargos de homicidio simple con dolo eventual.


