¿Nueva crisis en el Gobierno? El PSOE enfrenta una tormenta judicial que ha tomado por sorpresa al Ejecutivo, justo cuando aún no se recuperaban de la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero. La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil ha entrado en Ferraz en el marco de una investigación sobre una supuesta trama para desestabilizar causas contra el Gobierno y una presunta financiación irregular.
Entre los investigados destacan el exsecretario de Organización, Santos Cerdán, situado al frente de la presunta trama, y la gerente del partido, Ana María Fuentes. El presidente Pedro Sánchez, en rueda de prensa desde el Vaticano tras su audiencia con el Papa León XIV, ha calificado estas acusaciones de "bulo de la financiación irregular" y defendió que la gerente ha llevado las cuentas de manera escrupulosa.
Desde el seno del PSOE y el Gobierno cuestionan la "sincronización" entre el Partido Popular y los tribunales, sugiriendo que las preguntas del PP en el Congreso no fueron improvisadas, aunque públicamente aseguran no tener nada que esconder y colaborar con la justicia.
El escenario político es tenso. El portavoz del ERC, Gabriel Rufián, ha recordado que la financiación irregular es una línea roja para sus socios. Asimismo, el PNV ha calificado de "irresponsable" prolongar la legislatura más allá de 2026.
A pesar de la presión y de una moción del PP en el Senado para convocar elecciones —donde Junts y el PNV se abstuvieron—, el Gobierno mantiene su hoja de ruta. Juan Espadas, portavoz socialista en la Cámara Alta, replicó que el PP no tiene un proyecto de Gobierno ni los votos suficientes para una moción de censura. Sánchez aboga por la "estabilidad" para desplegar los fondos europeos y combatir las consecuencias económicas de la guerra, buscando agotar la legislatura mientras en sus filas el objetivo es aguantar.
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