El equipo de River Plate se encuentra en un proceso de transición deportiva donde el objetivo principal es centrar sus esfuerzos en la Copa Sudamericana. Esta tarea no resulta sencilla para el conjunto Millonario, considerando el impacto anímico y deportivo derivado de la final perdida ante Belgrano. No obstante, la institución considera que el camino hacia la recuperación debe iniciar con un cierre sólido de la fase de grupos, aspirando a terminar en la primera posición y asegurar la clasificación a los octavos de final mediante una victoria que esté acompañada de un buen despliegue de juego.
En este contexto, el próximo compromiso ante Blooming representa una oportunidad para reafirmar una tendencia estadística muy favorable. River disputará su partido número 16 como local frente a un equipo proveniente de Bolivia, un registro en el cual ha logrado sumar 15 victorias. La hegemonía del club en el Estadio Monumental contra rivales de este país ha sido casi absoluta a lo largo de las décadas, existiendo un único precedente de pérdida de puntos.
Dicho incidente ocurrió en el año 1973, durante la primera fase de la Copa Libertadores. En aquella ocasión, el equipo local enfrentó a Jorge Wilstermann y el encuentro terminó en un empate 2-2. Los goles de River fueron convertidos por Morete y por Ponce, este último en contra. El resultado final se definió en los instantes finales del partido, cuando la visita logró el empate mediante la ejecución de un penal. Aquella temporada fue complicada para el Millonario, que terminó quedando eliminado prematuramente al ocupar el tercer puesto de un grupo integrado por San Lorenzo, Oriente Petrolero y el ya mencionado Wilstermann, con dos representantes de cada país. En aquel periodo, la conducción técnica del equipo estaba a cargo de Juan Eulogio Urriolabeitia.
Sin embargo, la historia reciente contra el mismo rival boliviano brindó una experiencia totalmente opuesta bajo la dirección de Marcelo Gallardo. En el año 2017, River protagonizó una remontada inolvidable en su estadio durante los cuartos de final de la Copa Libertadores. Tras haber sufrido una dura derrota por 3-0 en el partido de ida, el equipo logró un desempeño perfecto en el encuentro de vuelta, venciendo por 8-0 a Wilstermann.
Aquella noche tuvo como figura central a Ignacio Scocco, quien fue el autor de cinco de los ocho goles marcados. Los tantos restantes fueron distribuidos entre Enzo Pérez, quien anotó dos veces, y Nacho Fernández, quien convirtió uno. A pesar de haber logrado esta histórica clasificación, el camino del conjunto del "Muñeco" terminó en las semifinales, donde no pudieron obtener el resultado deseado frente a Lanús y quedaron fuera del certamen.
El análisis global de los enfrentamientos de River contra equipos bolivianos en el Monumental revela una capacidad goleadora sobresaliente. Entre los años 1967 y 1973, el club disputó cinco encuentros, de los cuales en tres sumó un total de 23 goles. En esos partidos, River venció por 7-0 a 31 de Octubre, por 9-0 a Universitario y por 7-1 a Oriente Petrolero.
La tendencia de goleadas se mantuvo en años posteriores. En 2006, River volvió a enfrentar a Oriente Petrolero, imponiéndose con un contundente 6-0. Un resultado idéntico, 6-0, se repitió en 2016 frente a The Strongest. Si se suman estos resultados a la ya mencionada victoria por 8-0 ante Wilstermann, el balance final de los 16 duelos disputados como local contra equipos bolivianos es sumamente positivo: el equipo acumula 70 goles a favor y únicamente seis en contra.
Una vez superado el cruce ante Blooming, el equipo dirigido por Eduardo Coudet dará por finalizado un semestre caracterizado por una alta carga de partidos, muchos de ellos disputados en el Monumental. Posteriormente, se producirá un parate debido a la celebración del Mundial, periodo en el cual se activará el mercado de pases. Durante este tiempo, el plantel realizará una pretemporada en España, espacio que aprovechará el "Chacho" Coudet para planificar y preparar su primer semestre completo al mando del club.


