El Estadio Brigadier López, colmado de espectadores que esperaban una noche de festejo, fue el escenario de un resultado que dejó una profunda sensación de frustración en el entorno del Sabalero. Colón igualó 1-1 frente a Mitre de Santiago del Estero en un encuentro donde el equipo local fue el dueño absoluto de las acciones, pero careció de la eficacia necesaria para concretar la victoria y asegurar los tres puntos en casa.
Desde el comienzo del partido, el conjunto dirigido por Ezequiel Medrán salió a imponer condiciones con una postura agresiva y decidida. La intención del Rojinegro fue clara: tomar el control territorial y asfixiar la salida del rival. Esta estrategia se tradujo en un dominio evidente durante gran parte del encuentro, apoyándose especialmente en una estructura ofensiva que volvió a encontrar fluidez y respuestas positivas por el sector derecho del campo. En esa zona, la asociación entre Julián Marcioni, Darío Sarmiento y Mauro Peinipil fue la clave para generar peligro constante y desestabilizar la defensa visitante.
Las oportunidades de gol no tardaron en aparecer debido a este volumen de juego. Ignacio Lago fue uno de los primeros en inquietar tras recibir un centro proveniente de la derecha, mientras que Ignacio Antonio también avisó con un cabezazo que terminó desviado, rozando la posibilidad del primer grito de gol. Por el contrario, Mitre se mostró replegado y tuvo muy pocas intervenciones en el área rival, limitándose a un remate lejano que fue controlado con total tranquilidad por el arquero Matías Budiño.
La insistencia y la presión constante del Sabalero finalmente dieron sus frutos. A través de una jugada de pelota parada, específicamente un córner, Alan Bonansea logró bajar el balón dentro del área, dejando a Ignacio Lago en una posición privilegiada y libre de marca. El delantero no desperdició la oportunidad y empujó la pelota para marcar el 1-0, desatando la alegría en las tribunas.
Antes de que finalizara la primera etapa, Colón tuvo diversas ocasiones para ampliar la ventaja y sentenciar el partido prematuramente. En una de esas acciones, se produjo un fuerte reclamo de penal a favor de Bonansea, quien fue derribado en el área, aunque el colegiado decidió no sancionar la infracción, manteniendo la diferencia mínima hasta el descanso.
En la segunda mitad, el equipo santafesino mantuvo la intensidad y continuó generando peligro en el área de Mitre. La sociedad entre Lago y Sarmiento se consolidó como el punto más fuerte del ataque, manteniendo al equipo visitante contra las cuerdas. Sin embargo, cuando el control parecía absoluto y el resultado favorable, llegó el golpe inesperado que cambió el rumbo del encuentro.
A los 15 minutos del complemento, una desatención defensiva en las líneas del Sabalero permitió que Marcos Machado ganara en el juego aéreo tras un centro preciso, anotando el 1-1. Este gol fue el resultado de un descuido puntual que castigó la falta de concentración en un momento crítico del partido.
A partir del empate, el equipo de Ezequiel Medrán volcó todas sus fuerzas al ataque en un intento desesperado por recuperar la ventaja. Ignacio Lago volvió a ser el protagonista de las llegadas, aunque la fortuna no lo acompañó: primero estrelló un tiro libre en el travesaño y, posteriormente, volvió a impactar el palo en otra acción clarísima. A pesar de atacar por todos los sectores y generar situaciones evidentes, el Sabalero chocó contra la falta de puntería y una actuación sólida del guardameta de Mitre.
Hacia el cierre del encuentro, el partido se volvió caótico y se rompió el orden táctico. Colón, volcado al ataque, quedó expuesto en su zona defensiva y estuvo cerca de sufrir la derrota en los instantes finales. En el tiempo agregado, Matías Budiño tuvo que intervenir con una gran atajada para evitar que el equipo visitante se llevara la victoria.
Este empate deja un sabor amargo y una sensación de oportunidad desperdiciada. Colón fue superior en largos tramos del juego y creó lo suficiente para ganar, pero volvió a evidenciar falencias críticas en la definición. En una categoría tan pareja como la Primera Nacional, especialmente en la Zona A, dejar escapar puntos de esta manera puede resultar determinante y, en este caso, alejó al equipo de la cima de la tabla.


