El reconocido cantante y compositor chileno Beto Cuevas regresó a la ciudad de Santo Domingo para ofrecer una presentación que se definió como una noche épica. El evento, titulado “Acústico”, tuvo lugar en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, un espacio que se convirtió en el escenario perfecto para que el artista se instalara en el recuerdo del público dominicano a través de una velada donde el rock y la complicidad musical fueron los protagonistas absolutos.
Durante un recorrido musical que se extendió por dos horas, Cuevas desplegó toda su capacidad artística, demostrando sus dotes vocales y su versatilidad como intérprete. La producción general del evento estuvo a cargo de la empresa Skypro, la cual diseñó una propuesta centrada en la nostalgia. El objetivo principal fue rescatar los éxitos que han marcado la trayectoria del músico a lo largo de más de 35 años de carrera profesional, abarcando tanto su etapa fundamental con la banda La Ley como su posterior y exitosa trayectoria como solista.
La arquitectura musical del concierto fue cuidadosamente planificada para alternar entre dos estados emocionales y sonoros: la intimidad y sutileza que ofrece el formato acústico y la imponente fuerza característica del rock. Esta dinámica permitió que el público experimentara una transición constante entre la calma de las melodías desnudas y la energía vibrante de los ritmos más intensos.
El viaje sonoro estuvo compuesto por una selección de clásicos memorables que el público no dejó de corear. Entre las piezas más destacadas de la noche se encontraron temas como “La Mitad”, “Día Cero”, “Animal” y “Mentira”, canciones que han permanecido vigentes en la memoria colectiva de sus seguidores. La capacidad de Cuevas para conectar con la audiencia fue evidente desde el inicio, resaltando su habilidad para manejar el escenario y mantener la atención de los presentes.
Uno de los momentos más significativos de la velada ocurrió cuando el artista presentó a Javiera Flores, integrante de su orquesta. Flores capturó la atención de los asistentes gracias a su voz portentosa, cualidad que quedó demostrada plenamente durante la interpretación conjunta de los temas “Fuera de Mí” y “El Duelo”. Estas colaboraciones fueron recibidas con fuertes aplausos, subrayando la calidad interpretativa de ambos músicos sobre el escenario.
Durante el transcurso del concierto, Beto Cuevas se tomó el tiempo de interactuar con los asistentes, enfatizando lo importante que representaba para él estar de regreso en la República Dominicana. En un gesto de cercanía, invitó a todos los presentes a disfrutar plenamente de la experiencia y a cantar junto a él, convirtiendo la presentación en un diálogo musical entre el artista y su público.
La noche también contó con una sorpresa especial que fue ampliamente resaltada por los asistentes. El cantautor chileno presentó al músico dominicano Raymond Jáquez, con quien compartió el escenario para interpretar a dúo el tema “Enjoy The Silence”. Esta colaboración internacional añadió un matiz especial al evento, fusionando el talento chileno con el dominicano en una de las sorpresas más celebradas de la jornada.
El repertorio continuó con una serie de canciones que reafirmaron la calidad artística de Cuevas, incluyendo piezas como “Krazyworld”, “Hombre”, “Cielo Market”, “La Luna”, “Intenta Amar” y “Prisioneros”. Cada una de estas composiciones permitió al artista mostrar sus diversas facetas musicales y vocales, manteniendo un nivel de ejecución constante durante toda la actuación.
Hacia el final del encuentro, el músico interpretó el tema “Respira”, canción que pertenece a su producción más reciente. Cuevas explicó que ha estado presentando este material de manera gradual, dejando una muestra de su evolución creativa actual antes de proceder a la despedida. El cierre del concierto estuvo marcado por el agradecimiento sincero del artista hacia el público dominicano, reconociendo la entrega y la presencia de quienes llenaron la sala para acompañarlo en este viaje musical.


