El Estadio Latinoamericano de La Habana, el recinto beisbolero más emblemático de Cuba y conocido popularmente como el Coloso del Cerro, ha iniciado un proceso de apertura a la publicidad comercial. Esta medida, impulsada por Cubadeportes S.A., busca atraer patrocinios de marcas tanto nacionales como extranjeras con el objetivo fundamental de captar divisas en medio de la severa crisis económica que atraviesa la isla.
A través de una campaña lanzada este sábado 23 de mayo de 2026 en redes sociales, específicamente en Facebook, Cubadeportes S.A. ha hecho un llamado abierto a las empresas interesadas en anunciarse en las instalaciones del estadio, el cual cuenta con una capacidad aproximada de 55,000 espectadores. En la convocatoria, la entidad ofrece espacios para publicidad institucional y comercial, asegurando a los potenciales patrocinadores un "impacto internacional garantizado", bajo la premisa de que cada encuentro deportivo representa una oportunidad para que las marcas trasciendan las fronteras cubanas. Para facilitar este proceso, se han publicado tres números de teléfono para el contacto directo con los representantes de la organización.
Este giro en la gestión del deporte cubano encuentra su respaldo en un nuevo marco normativo. La Ley 179 del Sistema Deportivo Cubano, aprobada en julio de 2025 y en vigor desde el pasado 13 de mayo, formaliza por primera vez el patrocinio y la publicidad en el ámbito deportivo, permitiendo la participación de actores privados, independientemente de si son nacionales o extranjeros.
Al respecto, Karel Luis Pachot Zambrana, director jurídico del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder), reconoció que, hasta la implementación de esta ley, tales prácticas se llevaban a cabo de manera "excepcional" y carecían de un marco legal definido. El funcionario enfatizó que la condición de nacionalidad o el origen extranjero no constituyen una limitación para participar en las acciones de patrocinio dentro del deporte en Cuba.
Para operativizar esta ley, el Inder ha emitido dos normativas complementarias. Por un lado, la Resolución 108/2025 establece las normas y los procedimientos específicos para ejercer la publicidad y el patrocinio. Por otro lado, la Resolución 41/2025 regula el proceso de autorización de los contratos, el cual varía según el nivel del evento deportivo en cuestión.
La apertura del Estadio Latinoamericano no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia iniciada meses atrás. En noviembre de 2025, Cubadeportes ya había presentado un plan de patrocinio para la 64ª Serie Nacional, estructurado en cuatro niveles comerciales con costos que oscilaban entre los 13,125,000 y los 71,250,000 pesos cubanos. Asimismo, el 14 de abril de 2026 se registró un hito en este nuevo esquema cuando la Federación Cubana de Pentatlón Moderno firmó el primer contrato de patrocinio con una empresa privada nacional: la marca Venko, especializada en el diseño y confección de prendas técnicas deportivas. Este acuerdo incluye el suministro de equipamiento técnico, ropa de entrenamiento y uniformes.
El contexto que impulsa estas medidas es una crisis económica profunda. Los datos reflejan que el Producto Interno Bruto (PIB) de Cuba sufrió una caída del 5 % en 2025, acumulando un descenso del 15 % desde el año 2020. Esta situación ha afectado directamente al sector deportivo; el propio Inder se vio obligado a suspender competencias en diversas disciplinas debido a la falta de combustible.
Desde el punto de vista histórico, el Estadio Latinoamericano —inaugurado el 26 de octubre de 1946 como Gran Stadium de La Habana y rebautizado en 1961 tras la eliminación del profesionalismo— había permanecido más de seis décadas sin publicidad comercial en sus instalaciones.
La decisión de permitir el patrocinio extranjero y privado en el deporte cubano representa uno de los cambios simbólicos más profundos en la trayectoria del sistema deportivo del régimen socialista. Según el análisis de los hechos, este movimiento no responde a una convicción ideológica, sino a la urgencia económica de captar divisas ante el colapso financiero del país.


