En un esfuerzo coordinado para frenar la depredación de la Amazonía, las fuerzas del orden en el Perú han ejecutado una serie de operaciones conjuntas en los departamentos de Madre de Dios y Ucayali. Estas intervenciones, lideradas por efectivos policiales y militares, han logrado asestar un duro golpe a las mafias dedicadas a la minería ilegal, una actividad que genera daños ambientales profundos y, en muchos casos, irreversibles para la selva peruana.
El despliegue operativo tuvo como objetivo principal desarticular la infraestructura logística de estas organizaciones criminales, cuyos equipos son utilizados para contaminar y depredar los ecosistemas naturales. Las acciones fueron el resultado de intensas labores de inteligencia, las cuales permitieron a las fuerzas del orden ubicar con precisión los centros de operaciones donde las mafias coordinaban sus actividades extractivas clandestinas.
En el departamento de Madre de Dios, específicamente en la zona de Tambopata, los operativos resultaron en la detención de cuatro personas. Durante la intervención, las autoridades incautaron una variedad de elementos vinculados a la actividad ilícita, entre los que destacan teléfonos celulares, talonarios de peaje, municiones y mercurio. Estos bienes, junto con otros materiales operativos, fueron valorizados en un monto total de S/309,640.
La ofensiva contra la minería ilegal en Madre de Dios no se limitó a Tambopata. En el sector denominado “Francascajal”, los miembros del orden llevaron a cabo una importante incautación de maquinaria y suministros. Entre los equipos retirados del área se encuentran tres balsas traca, tres motores diésel, tres bombas hidráulicas y tres bombas de inyección. Asimismo, se decomisaron cuatro motosierras, tres taladros eléctricos y noventa metros de tubos metálicos de 8 pulgadas, herramientas esenciales para la adecuación del terreno y la extracción de minerales.
Además de la maquinaria, el operativo en Francascajal permitió el decomiso de una cantidad considerable de combustible, necesaria para alimentar los motores de las dragas y equipos. Se incautaron 570 galones de petróleo D2 y 108 galones de gasolina, además de material diverso. El valor total de los equipos e insumos recuperados en este sector asciende a S/1′689,450.
Simultáneamente, en el departamento de Ucayali, las operaciones se concentraron en el río Aguaytía. En esta zona, las fuerzas del orden procedieron a la destrucción de 16 dragas fluviales y balsas denominadas "carrancheras", las cuales eran empleadas específicamente para la minería ilegal de oro aluvial en la Amazonía. La Policía Nacional estimó que el valor de la infraestructura y los equipos destruidos en Ucayali supera los tres millones de soles.
Durante el desarrollo de estas acciones en Ucayali, las fuerzas del orden lograron neutralizar maquinaria pesada diseñada para la succión y remoción de sedimentos en el lecho del río. Este procedimiento técnico es el método utilizado por las mafias para la extracción clandestina de minerales en las zonas fluviales, un proceso que altera drásticamente la morfología de los ríos y destruye el hábitat acuático.
El combate contra estas mafias se fundamenta en la necesidad de detener el impacto ecológico que provoca la minería ilegal. Según se ha detallado en el marco de estas operaciones, la actividad no solo implica la extracción ilícita de recursos, sino que conlleva la contaminación sistemática de la selva, dejando huellas de destrucción que afectan la biodiversidad y los recursos hídricos de la región.
Con estas intervenciones, el Estado peruano, a través de la Policía y las Fuerzas Armadas, reafirma su lucha contra las redes organizadas que operan en la Amazonía, priorizando la recuperación de las zonas depredadas y el desmantelamiento de la logística financiera y operativa de la minería ilegal en Madre de Dios y Ucayali.


