La lucha por la supervivencia de Shiva, una cría de jaguar hembra de apenas seis meses de edad, ha entrado en una fase crítica. El animal, que se encuentra bajo el cuidado del refugio Senda Verde en los Yungas de La Paz, debe ser trasladado de emergencia este lunes hacia la sede de gobierno. El objetivo de este traslado es que la felina pueda someterse a una serie de evaluaciones médicas especializadas, que incluyen tomografías y rayos X, estudios fundamentales para determinar si es posible salvar su vida tras las graves heridas que sufrió hace dos meses.
Sin embargo, la salud de Shiva se enfrenta ahora a un obstáculo externo y determinante: los bloqueos que afectan diversas vías del país desde hace 22 días. Esta situación de conflictividad social amenaza con impedir el paso de la ambulancia encargada de su transporte, lo que coloca al animal en una situación de extrema vulnerabilidad. Vicky Ossio, representante de Senda Verde, expresó su profunda preocupación a través de un video difundido en las redes sociales de la entidad, donde alertó que el impedimento del traslado podría significar la muerte de la jaguar.
La historia de Shiva es el resultado de un acto de violencia. La cría fue rescatada el pasado 14 de marzo en el departamento de Santa Cruz, luego de haber sido víctima de disparos de escopeta. Tras la intervención de los veterinarios, se descubrió que el cuerpo de la pequeña jaguar albergaba más de 90 perdigones. Los daños fueron devastadores: el ataque destruyó parte de su pata izquierda y comprometió severamente la estructura de su mandíbula.
Desde el punto de vista médico, la situación es compleja. Ossio explicó que el problema más grave se localiza en el maxilar inferior, donde los perdigones provocaron una osteomielitis. Esta condición, que consiste en una infección del hueso, ha obligado a los especialistas a implementar tratamientos médicos muy fuertes con el único objetivo de evitar que la infección se propague y cause la muerte del animal.
Shiva llegó a las instalaciones de Senda Verde el 31 de marzo. En aquel momento, su estado era calificado como crítico; la cría no solo presentaba las heridas físicas, sino que se encontraba desnutrida y en un estado de terror. Desde su ingreso, un equipo multidisciplinario compuesto por rescatistas, veterinarios y voluntarios ha trabajado incansablemente para estabilizarla y mantenerla con vida.
A pesar de la gravedad de su cuadro, Shiva había comenzado a mostrar señales de mejoría, recuperando progresivamente el apetito. No obstante, esta evolución parcial hace indispensable la realización de los nuevos estudios diagnósticos en la ciudad de La Paz, ya que los médicos necesitan evaluar con precisión si el tratamiento actual ha logrado frenar el avance de la infección en su mandíbula.
Para ejecutar este traslado, el refugio cuenta con el apoyo de la Gobernación de La Paz, entidad que ha facilitado la ambulancia especializada para animales. A pesar de tener la logística coordinada, la incertidumbre persiste debido a los bloqueos. Ossio lamentó que, debido a la situación actual del país, aparentemente no podrán sacar a la jaguar del refugio hacia los centros especializados.
Ante este escenario, Senda Verde ha lanzado un llamado urgente y desesperado a los sectores movilizados que mantienen los bloqueos. La entidad solicita que se permita el paso libre de ambulancias, así como el transporte de alimentos e insumos esenciales. El pedido no se limita únicamente al caso de Shiva, sino que extiende la preocupación a los más de 1.200 animales rescatados que residen en el albergue ubicado en la provincia Nor Yungas y que dependen totalmente de la llegada a tiempo de suministros y atención médica.
El refugio enfatizó que detrás de cada bloqueo existen animales rescatados cuya vida depende enteramente de la capacidad de acceso al centro. Senda Verde, institución fundada en 2003 por Vicky Ossio y Marcelo Levy, tiene como misión principal el rescate de fauna silvestre que ha sido víctima del maltrato, la caza y el tráfico ilegal. A lo largo de más de dos décadas, el centro ha brindado atención a miles de animales heridos o abandonados.
El caso de Shiva se enmarca en un contexto preocupante para la fauna boliviana. Según datos de WWF Bolivia, los jaguares enfrentan amenazas constantes que ponen en riesgo su conservación, destacando la pérdida de sus hábitats naturales, la cacería, los conflictos directos con seres humanos y el tráfico ilegal de sus partes, factores que continúan presionando a esta especie emblemática en el territorio nacional.

