¿Qué sucede cuando el terrorismo de Estado ignora las fronteras nacionales? El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, se trasladó a Buenos Aires para encabezar un acto de memoria y reconocimiento.
En la sede de la Legislatura capitalina, Orsi, acompañado por la vicepresidenta Carolina Cosse y el prosecretario Jorge Díaz, rindió homenaje a cuatro ciudadanos uruguayos asesinados hace 50 años durante la última dictadura argentina. Las víctimas fueron los exlegisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, además de los militantes tupamaros Rosario Barredo y William Whitelaw.
Estos crímenes se ejecutaron en el marco del Plan Cóndor, la acción coordinada entre los gobiernos dictatoriales del Cono Sur para eliminar a opositores políticos. Todas las víctimas se habían exiliado en Buenos Aires buscando refugio.
Los hechos ocurrieron en mayo de 1976. Primero, el día 13, fueron secuestrados Rosario Barredo y William Whitelaw. Posteriormente, el 18 de mayo, el periodista y exsenador Zelmar Michelini fue capturado en el hotel Liberty, mientras que el exdiputado Gutiérrez Ruiz fue secuestrado en su domicilio. Todos permanecieron cautivos en el centro clandestino de detención del barrio de Floresta, hasta que sus cuerpos fueron hallados sin vida el 21 de mayo.
El acto contó con la presencia del expresidente uruguayo Julio María Sanguinetti y el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel. Leandro Santoro, presidente de la Legislatura de Buenos Aires, informó que el homenaje incluirá la colocación de una placa conmemorativa en la embajada de Uruguay en Argentina.
El embajador uruguayo, Diego Cánepa, recordó que estos asesinatos representaron la ruptura absoluta de todos los códigos, marcando una señal de barbarie desatada que impactó profundamente en la tradición política uruguaya.
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