La noche del pasado miércoles 20 de mayo se convirtió en un escenario de confusión y alarma para miles de ciudadanos en diversas regiones del país. El motivo fue la activación imprevista y no autorizada del Sistema de Mensajería de Alerta Temprana de Emergencia, conocido como Sismate. A través de los dispositivos móviles, se difundió una notificación que advertía sobre la ocurrencia de un sismo de gran magnitud, lo que provocó una reacción inmediata de temor en la población.
El primer incidente ocurrió exactamente a las 07:36 p. m. En ese momento, los teléfonos celulares de numerosos usuarios recibieron una alerta bajo los rótulos oficiales de Indeci y Sismate. El texto, redactado con un tono de urgencia y gravedad, informaba lo siguiente: “SISMO DE GRAN MAGNITUD 8.7 FRENTE A LA COSTA CENTRAL DEL PERU. PELIGRO INMINENTE DE TSUNAMI EN TODO EL LITORAL PERUANO. EVACUAR INMEDIATAMENTE HACIA ZONAS ALTAS Y SEGURAS”.
Esta notificación no solo alertaba sobre la magnitud del supuesto evento telúrico, sino que instaba a la ciudadanía a tomar medidas drásticas de seguridad, solicitando a las personas que mantuvieran la calma y, fundamentalmente, que se alejaran de las zonas costeras para evitar los riesgos asociados a un posible tsunami.
Sin embargo, el mensaje contenía un elemento que despertó sospechas inmediatas entre los usuarios más atentos. Al final del texto informativo, se había incluido un enlace que redirigía a un canal de la plataforma Telegram. Este detalle fue identificado rápidamente como una irregularidad, ya que la inclusión de enlaces a aplicaciones de mensajería externa es un elemento ajeno a los protocolos de comunicación oficial establecidos por el Estado peruano para las alertas de emergencia.
Ante la creciente inquietud social, el jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), el general Luis Vásquez, brindó declaraciones al diario El Comercio. El alto mando precisó que dicha alerta no era real y señaló que el fenómeno se habría producido únicamente a través de algunos operadores de telefonía. A raíz de esto, Vásquez informó que se han iniciado las investigaciones preliminares correspondientes con el objetivo de identificar exactamente qué sistema fue vulnerado para permitir la emisión de este mensaje falso.
La situación tomó un giro inesperado minutos después. A las 07:54 p. m., una segunda notificación apareció en las pantallas de los usuarios. A diferencia de la primera, este mensaje no llegó bajo el formato de alerta de emergencia, sino bajo el rótulo de “Mensaje de red”.
El contenido de este segundo aviso fue el siguiente: “HOLA PERUANOS LES HABLA DEFACEPERU. FRAUDE ELECTORAL. NO SE QUEDEN CIEGOS. DIVIDE Y VENCERAS”. Este mensaje, con una carga política evidente y firmado por un supuesto grupo llamado "DEFACEPERU", terminó por descartar cualquier validez de la emergencia por sismo y tsunami. Asimismo, expuso la existencia de una grave anomalía técnica en la administración de las alertas de red del sistema Sismate, sugiriendo que el sistema había sido hackeado.
Para mitigar la alarma y evitar el caos, Indeci emitió un comunicado oficial en el que aclaró categóricamente que “la alerta difundida en algunos celulares sobre un supuesto sismo de magnitud 8.7 y peligro inminente de tsunami en el litoral peruano es falsa”.
En el mismo documento, la institución aprovechó para recordar a la ciudadanía un principio fundamental de la sismología: los sismos no se pueden predecir. Indeci enfatizó que el Sistema de Mensajería de Alerta Temprana de Emergencias (SISMATE) no es una herramienta diseñada para advertir sobre la ocurrencia de sismos antes de que estos sucedan, sino para gestionar la comunicación durante y después de las emergencias.


