El gobierno de Estados Unidos ha lanzado graves acusaciones contra el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, quien se desempeñó como secretario de Seguridad Pública del estado de Sinaloa. De acuerdo con las denuncias presentadas por las autoridades estadounidenses a finales de abril, Mérida Sánchez es señalado de haber recibido sobornos que superan los 100 mil dólares estadounidenses por parte de la facción criminal conocida como "Los Chapitos".
Estos pagos habrían ocurrido entre los años 2023 y 2024, periodo en el cual el general ejercía como titular de la seguridad en Sinaloa. Según la acusación, el dinero fue entregado a cambio de permitir que el grupo delictivo continuara con sus actividades criminales en la región. Este periodo coincide con eventos críticos para el estado y el país, incluyendo el traslado de Ismael "El Mayo" Zambada hacia Texas para su entrega a la justicia estadounidense y el asesinato de Héctor Melesio Cuén, líder del Partido Sinaloense (PAS) y exsecretario de Salud de Rubén Rocha Moya.
La trayectoria de Gerardo Mérida Sánchez estuvo profundamente ligada a la influencia de Audomaro Martínez Zapata, extitular del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y figura cercana al expresidente Andrés Manuel López Obrador. Fuentes castrenses indican que Mérida Sánchez y Martínez Zapata comparten una especialidad en inteligencia militar y que el vínculo entre ambos se remonta a la formación inicial del general. Fue precisamente por recomendación de Martínez Zapata que Mérida Sánchez fue movido a diversos encargos en estados con alta incidencia criminal durante el sexenio anterior.
En el ámbito académico y militar, Mérida Sánchez contaba con un perfil destacado. Posee una doble licenciatura por la Escuela Superior de Guerra, una en Derecho y otra en Administración Militar, además de una maestría en Seguridad y Defensa Nacional otorgada por el Colegio de la Defensa Nacional. Al momento de su transición hacia la política estatal, se encontraba cursando un doctorado en Derecho.
Su carrera operativa comenzó con resultados reconocidos en Tamaulipas, donde actuó como mando especial en el municipio de Mante durante el inicio de la gestión de Francisco Javier García Cabeza de Vaca, enfocándose en el combate al grupo de Los Zetas. Posteriormente, en 2016, participó en el reforzamiento de la seguridad en la zona del triángulo formado por Xicoténcatl, Llera y Mante, un área donde el crimen organizado utilizaba reservas naturales para la producción de drogas sintéticas y donde se registraron desapariciones de pobladores y activistas ambientales.
Sin embargo, su paso por Michoacán dejó cuestionamientos. En enero de 2018, fue nombrado comandante de la 21 Zona Militar, cargo que mantuvo hasta 2020 bajo la administración del exgobernador Silvano Aureoles, quien actualmente es prófugo de la justicia por presuntos nexos con el crimen organizado. Durante este tiempo, medios locales reportaron la reaparición de escenas violentas, como cuerpos y cabezas colgadas en puentes. Asimismo, tres días antes de que Mérida Sánchez dejara este cargo, se registró la desaparición de Homero Gómez, un defensor de la mariposa monarca que combatía la tala ilegal ligada a redes criminales.
Tras su estancia en Michoacán, el general estuvo un año como comandante de la 25 Zona Militar en Puebla, coordinándose con el gobierno de Miguel Barbosa Huerta, y posteriormente dirigió la Escuela Militar de Inteligencia. A finales de 2022, inició sus trámites de retiro militar. Fue en este momento cuando Audomaro Martínez Zapata lo recomendó al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, para ocupar la Secretaría de Seguridad. Esta designación también contó con el respaldo de Luis Cresencio Sandoval, exsecretario de la Defensa.
Sobre su llegada a Sinaloa, existen versiones contradictorias. Mientras que los antecedentes sugieren una recomendación política, la gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla Valverde, afirmó recientemente que fue la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) quien envió al general Mérida Sánchez al estado, deslindando la decisión del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya.
Finalmente, tras la incapacidad de contener la guerra interna entre las facciones de "Los Chapitos" y "La Mayiza", el general Gerardo Mérida Sánchez presentó su renuncia en diciembre de 2024. Ahora, su situación legal se complica con las acusaciones de Estados Unidos, que lo vincula directamente con la corrupción y la colaboración con el Cártel de Sinaloa.

