Tensión en Antioquia. El expresidente Álvaro Uribe Vélez suspendió su agenda política en Medellín tras denunciar que un grupo numeroso de personas se agolpó cerca de la puerta de su residencia en Llanogrande, Rionegro.
Uribe responsabilizó de estos hechos al congresista del Pacto Histórico, Hernán Muriel Pérez, a quien señaló de haber sido elegido por votos impuestos por el terrorismo. Por su parte, el representante Muriel publicó videos donde se observa a organizaciones sociales, víctimas y defensores de derechos humanos realizando un acto de movilización social. Según Muriel, el objetivo era hacer pedagogía de la memoria citando la cifra de 7.837 nuevos falsos positivos arrojados por la JEP.
Al regresar a su hogar, el exsenador fue visto personalmente utilizando un rodillo de pintura para tapar los mensajes dejados por el grupo. Uribe calificó la actitud como una provocación de la violencia y dirigió un mensaje directo a Iván Cepeda, llamándolo "cobarde" y recriminándole el haber enviado personas a su casa donde se encontraba sola su esposa.
El líder del Centro Democrático hizo un llamado a los miembros de su partido para mantener la calma, pero instó a tener "mucha firmeza" y enfrentar cualquier agresión en Colombia, asegurando que estas acciones son estimuladas por grupos terroristas y el vocero Iván Cepeda.
Finalmente, el expresidente envió un mensaje a los colombianos afirmando que lo ocurrido es un preludio de un posible gobierno de Cepeda, asegurando que el país ya vivió esa experiencia y que es necesaria la firmeza de una ciudadanía valerosa para evitar más destrucciones del país.
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