Un crucero que generó alarma mundial por un brote de hantavirus ha llegado finalmente al puerto de Róterdam, el mayor de Europa. El MV Hondius, propiedad de la empresa Oceanwide Expeditions, inició su viaje el 1 de abril en Ushuaia, Argentina, con destino a Cabo Verde, pero la travesía se convirtió en una emergencia sanitaria.
El brote se produjo por la cepa Andes, la única variante de hantavirus documentada que puede transmitirse de persona a persona, aunque el contagio inicial suele ocurrir por la exposición a secreciones de roedores infectados. El saldo es trágico: tres personas fallecieron, incluyendo a una mujer alemana cuyo cuerpo permanece en el navío para ser incinerado en Países Bajos.
Hasta ahora, se han confirmado al menos siete casos positivos y uno probable, sumado a una pasajera en Canadá con un resultado presuntamente positivo. Previamente, más de 120 personas fueron evacuadas, operando desde Tenerife tras enfrentar desafíos diplomáticos y el rechazo de Cabo Verde a permitir el atraque.
Actualmente, el barco se somete a un proceso exhaustivo de limpieza y desinfección. A bordo quedaron 27 personas, entre tripulantes y personal médico, quienes deberán cumplir semanas de cuarentena. Entre los que desembarcaron este lunes se encuentran ciudadanos filipinos, neerlandeses, ucranianos, un ruso y un polaco. Quienes permanezcan en el puerto serán alojados en casas móviles, donde recibirán pruebas y apoyo psicológico debido al impacto emocional de las últimas semanas.
Ante la inquietud internacional, la Organización Mundial de la Salud ha intervenido para tranquilizar a la población, asegurando que el riesgo global sigue siendo bajo y que este brote no es comparable a la pandemia de covid-19.
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