En una reciente emisión de La noche de Mirtha, el reconocido artista El Polaco se convirtió en el centro de atención, no solo por su trayectoria, sino por las revelaciones personales y sentimentales que surgieron durante la entrevista. El encuentro, marcado por la característica agudeza de la conductora Mirtha Legrand, transitó desde reflexiones íntimas sobre la paternidad hasta la confirmación de un rumor que hacía tiempo circulaba en el mundo del espectáculo.
La conversación comenzó en un tono reflexivo y cargado de emotividad. El Polaco abrió su corazón para hablar sobre la relación que mantuvo con su padre, un vínculo que, si bien calificó como grande, estuvo signado por una marcada frialdad emocional. Durante el relato, el cantante confesó una carencia que lo marcó profundamente: la falta de expresiones afectivas explícitas. En un momento de sinceridad, admitió que su progenitor nunca llegó a decirle te amo, evidenciando una distancia sentimental que es común en ciertas generaciones pero que deja huellas profundas en los hijos.
Esta experiencia personal, lejos de ser solo un recuerdo doloroso, se convirtió para el artista en un motor de cambio. El Polaco explicó que, precisamente a raíz de esa frialdad vivida en su infancia, decidió construir un modelo de paternidad diferente y más abierto con sus propias hijas. El cantante buscó revertir esa dinámica, priorizando el afecto y la comunicación emocional para evitar que sus hijas sintieran el vacío que él experimentó.
En este contexto de reflexiones familiares, el artista mencionó a Sol, su hija de 18 años. Al señalar que la joven es fruto de su relación pasada con Karina la Princesita, la conversación tomó un giro inesperado. Mirtha Legrand, fiel a su estilo periodístico y su capacidad para acorralar a los invitados con preguntas precisas e indiscretas, interrumpió el relato sobre la paternidad para redirigir el foco hacia la madre de Sol.
La conductora lanzó la pregunta que transformó el clima de la mesa: ¿Qué es de la vida de la Princesita?. Esta interrogante generó una reacción inmediata en el invitado. El Polaco respondió con una risa nerviosa, un gesto de incomodidad que no pasó desapercibido y que se propagó rápidamente entre el resto de los invitados presentes en el set, creando un momento de tensión y curiosidad colectiva.
A pesar de la evidente sorpresa, el artista terminó por responder, confirmando un dato que hasta entonces se mantenía en el terreno de las especulaciones. Bien… está cantando, está de novia, contestó El Polaco. Ante la insistencia de Mirtha, quien volvió a preguntar ¿Está de novia?, el cantante admitió finalmente: Sí, la pasa bien Kari.
Tras esta revelación, El Polaco intentó cambiar de tema y escabullirse de la situación, retomando el hilo de la conversación para hablar sobre sus otras hijas, Alma —fruto de su unión con Valeria Aquino— y Abril, hija de su pareja actual, Barby Silenzi. Sin embargo, el impacto de la noticia ya estaba dado.
El dato sobre el estado sentimental de Karina la Princesita no pasó inadvertido para el público ni para la prensa. Hacía poco más de un mes que se había empezado a relacionar sentimentalmente a la cantante con el jugador de rugby Mateo Carreras. A pesar de los fuertes rumores y de que la noticia se había convertido en un secreto a voces dentro del espectáculo, Karina se había mantenido hermética, evitando admitir el vínculo y evitando mostrarse públicamente con el deportista.
De este modo, lo que era una sospecha se convirtió en un hecho confirmado gracias a la intervención de su ex pareja. El Polaco, en un descuido o quizás en un gesto de honestidad, terminó por mandar al frente a Karina, confirmando que la artista ha iniciado una nueva etapa sentimental, cerrando así el ciclo de misterio que rodeaba su vida privada.


