Las predicciones sobre el próximo campeón del mundo suelen fallar con frecuencia, debido a que la presión en este torneo es la más agobiante para cualquier jugador y los detalles más finos pueden dejar fuera a un gigante. A pesar de ello, la historia muestra que solo ocho países han logrado coronarse campeones. A menos de un mes del inicio de la competición, seis selecciones encabezan la preferencia de analistas y casas de apuestas: España, Francia, Argentina, Portugal, Inglaterra y Brasil.
España se posiciona como una de las dos grandes favoritas. En los últimos cuatro años, el conjunto ibérico ha logrado conquistar la UEFA Nations League 2022-2023, la Eurocopa 2024 y los Juegos Olímpicos de París 2024. Su desempeño en las eliminatorias europeas fue solvente, clasificándose como líderes invictos de su grupo, lo que los ubica en la segunda posición del ranking FIFA. El equipo se caracteriza por ser muy goleador y ofensivo, habiendo sumado velocidad y verticalidad a su tradicional estilo de posesión. Sus fortalezas residen en el desequilibrio por las bandas y una presión asfixiante tras la pérdida del balón, aunque su juventud y el exceso de ataque podrían dejar desprotegido su arco. Destacan figuras como Lamine Yamal, quien a sus 18 años es visto como el heredero de Lionel Messi, junto a Nico Williams y Pedri. El entrenador Luis de la Fuente ha sido clave para potenciar el talento de esta generación.
Por su parte, Francia llega como el otro gran candidato y actual subcampeón del mundo. El equipo galo ha disputado dos finales consecutivas, ganando en 2018 y perdiendo en 2022. De alcanzar una tercera final, lograría una hazaña que no ocurre desde 2002 con Brasil o anteriormente con Alemania. Francia posee una delantera temible liderada por Mbappé, jugador franquicia del Real Madrid, y Dembelé, actual Balón de Oro, quien ya parece haber recuperado la forma tras algunas lesiones en 2025. A ellos se suma Olise, peligroso extremo del Bayern Munich. El conjunto no depende solo de la posesión y es muy efectivo en el contragolpe gracias a la velocidad de sus atacantes. Bajo la dirección de Didier Deschamps, quien ya anunció que este será su último torneo, el equipo combina experiencia y juventud, habiendo disputado los 14 partidos en los últimos dos mundiales.
Argentina, el vigente campeón, busca repetir el logro de Italia (1934-1938) y Brasil (1958-1962) al intentar ser bicampeón consecutivo. Tras ganar la Copa América 2024 y dominar las eliminatorias sudamericanas, la selección mantiene su intensidad y juego vertical. Una virtud notable es que sus jugadores suelen rendir mejor con la selección que en sus clubes. Lionel Messi sigue siendo la figura central y máximo artillero de las eliminatorias, respaldado por una columna vertebral sólida con Emiliano Martínez en el arco, Romero en la defensa, y la capacidad goleadora de Julián Álvarez o Lautaro Martínez. El entrenador Lionel Scaloni ha sabido mantener la motivación del grupo y adaptar el esquema según el rival.
Portugal llega con un plantel muy completo y el impulso de haber ganado la UEFA Nations League en 2025. A sus 41 años, Cristiano Ronaldo busca el trofeo que le falta, demostrando su vigencia con un gol clave en la final contra España. El equipo cuenta con la visión de Bruno Fernandes, el apoyo de Vitinha y el desequilibrio de Bernardo Silva. En la banda izquierda, Nuno Mendes, considerado el mejor del mundo en su posición, forma una sociedad veloz con Rafael Leao, mientras que Ruben Días lidera la defensa. El técnico Roberto Martínez ha impuesto un estilo de posesión y presión alta para recuperar el balón en campo rival.
Inglaterra intenta romper una racha de 60 años sin títulos mundiales. Llega con números impresionantes tras ganar sus ocho juegos de eliminatoria sin recibir goles. Harry Kane, capitán y máximo goleador histórico, es la pieza central del equipo de Thomas Tuchel. El ataque se complementa con Saka y la dinámica de Bellingham y Palmer en el medio campo, además de una fuerte capacidad en el juego aéreo. No obstante, la dependencia de Kane representa un riesgo si llega a ser anulado.
Finalmente, Brasil llega en una situación inusual, habiendo terminado quinto en las eliminatorias sudamericanas. Tras cuatro entrenadores en cuatro años, la Canarinha apuesta ahora por Carlo Ancelotti, el primer extranjero en dirigir la selección. El equipo atraviesa una crisis y no posee tantas figuras como en épocas anteriores, apoyándose principalmente en el desequilibrio de Vinicius Jr. y Rapinha. Existe una incertidumbre sobre la presencia de Neymar, quien debe mejorar su forma física según Ancelotti. A pesar de ello, el pentacampeón del mundo sigue siendo considerado un candidato.


