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Aumentaron los combustibles: conocé los nuevos precios de YPF y Shell

El titular de la firma, Horacio Marín, detalló que por otros 45 días continuarán con el sistema de “buffer de precios” que implica que no haya “sobresaltos” en el surtidor. Sin embargo, aclaró que el microprincing, variación de precios según zona y demanda, sigue vigente.

Aumentaron los combustibles: conocé los nuevos precios de YPF y Shell

Desde este jueves se ha implementado un nuevo incremento en los precios de los combustibles, impactando directamente en los costos para los consumidores que utilizan las estaciones de servicio. Esta actualización tarifaria ha dejado al descubierto los nuevos valores del litro de nafta súper en dos de las firmas más relevantes del sector. Específicamente, en las estaciones de servicio de YPF, el precio del litro de combustible súper ha alcanzado la cifra de $2.217. Por su parte, la firma Shell ha establecido un valor superior, situando el litro de nafta súper en $2.259.

Ante este escenario de ajustes, el titular de la firma, Horacio Marín, ha brindado precisiones fundamentales sobre la estrategia de precios que se llevará adelante en el corto plazo. El directivo detalló que la compañía continuará aplicando el denominado sistema de “buffer de precios” durante los próximos 45 días. Este mecanismo técnico tiene como objetivo primordial evitar que se produzcan “sobresaltos” en el surtidor, buscando que la transición de los precios no resulte en cambios bruscos que puedan afectar la estabilidad del consumo inmediato y la percepción del usuario final.

El sistema de buffer, según lo expuesto por Marín, funciona como una herramienta de amortiguación. Al extender este esquema por un periodo adicional de 45 días, la firma busca gestionar la volatilidad de los costos operativos y de mercado, asegurando que el usuario final no perciba saltos imprevistos en el momento de la carga. La intención clara es mitigar la sensación de inestabilidad, manteniendo una trayectoria de precios que, si bien es ascendente, evita picos repentinos y descontrolados en el punto de venta, proporcionando un marco de mayor regularidad temporal.

No obstante, Horacio Marín fue enfático al aclarar que existe otra variable activa en la determinación de los costos finales: el micropricing. Este sistema, que sigue plenamente vigente, permite que el precio del combustible no sea uniforme en todo el territorio. El micropricing implica que las variaciones de precios se apliquen estrictamente según la zona geográfica y la demanda específica de cada área. De este modo, el consumidor puede encontrar diferencias en el valor final del litro dependiendo de la ubicación de la estación de servicio y la intensidad de la demanda registrada en ese punto particular, adaptando el costo a la realidad local.

Esta combinación de herramientas —el buffer de precios para evitar sobresaltos y el micropricing para ajustar según zona y demanda— define la actual política comercial de la firma. Mientras el buffer actúa como un regulador temporal de 45 días para suavizar los impactos, el micropricing otorga la flexibilidad necesaria para adaptar la tarifa a las realidades locales del mercado. Esta dualidad permite a la empresa manejar el costo del combustible desde dos ángulos: uno temporal, para evitar la brusquedad de los aumentos, y otro espacial, para responder a las dinámicas de cada zona.

Al analizar la diferencia entre las dos firmas mencionadas, se observa que la Shell presenta un valor más elevado que YPF en el producto súper. Mientras que en la firma YPF el litro se ubica en $2.217, en la firma Shell el precio asciende a $2.259, lo que representa una brecha nominal entre ambas opciones de abastecimiento. Este ajuste, efectivo desde el jueves, marca la pauta de los costos actuales para el usuario que debe elegir entre estas dos alternativas para cargar combustible en su vehículo.

El plazo de 45 días mencionado por Horacio Marín es un dato crucial para entender la ventana de estabilidad relativa que la empresa pretende instaurar. Durante este tiempo, el sistema de buffer será el eje central para evitar que el consumidor se encuentre con variaciones diarias o semanales agresivas, trasladando la lógica de la amortiguación directamente al surtidor. Esta estrategia de corto plazo busca dar previsibilidad al sector, aunque la vigencia del micropricing recuerda que la ubicación geográfica sigue siendo un factor determinante en el precio final que paga el cliente.

En resumen, la actualización iniciada este jueves posiciona a la nafta súper en $2.217 en YPF y en $2.259 en Shell. Con la confirmación de Horacio Marín sobre la continuidad del buffer de precios por un mes y medio más, el mercado se encuentra ahora bajo un esquema que prioriza la ausencia de cambios bruscos, aunque mantiene la segmentación territorial y de demanda a través del micropricing. Estos datos configuran la nueva realidad del surtidor para los próximos días, marcando los valores actuales y la metodología de ajuste que regirá el sector en el periodo inmediato.

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