ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • jueves, 16 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Tragedia en Cartago: Hombre muere baleado tras accidente de tránsito y disputa por dinero

Karol Cedeño recibió una llamada de su esposo Francisco Javier Granados diciéndole que había chocado y que estaba bien. Minutos después, una nueva llamada destrozó a toda la familia

Tragedia en Cartago: Hombre muere baleado tras accidente de tránsito y disputa por dinero

La provincia de Cartago se ha visto envuelta en una atmósfera de dolor y consternación tras un hecho violento ocurrido en el barrio Nazareth, específicamente a unos 500 metros al oeste de Metrocentro. Un hombre de 33 años, identificado como Francisco Javier Granados López, perdió la vida debido a heridas provocadas por proyectiles de arma de fuego, en un incidente que se originó a partir de un choque vehicular entre dos conductores.

La tragedia comenzó la mañana de este martes con una llamada telefónica que, en retrospectiva, se convirtió en el último contacto entre la víctima y su esposa, Karol Cedeño. Según el relato proporcionado por la mujer, Francisco se comunicó con ella para informarle que había sufrido un accidente de tránsito. En aquel momento, a pesar de la situación accidentada, el hombre intentó transmitir tranquilidad asegurándole a su pareja que se encontraba bien físicamente y que no había sufrido lesiones graves en el impacto.

Sin embargo, el contenido de la conversación revelaba una tensión creciente en el lugar de los hechos. Karol recordó que su esposo le mencionó un detalle preocupante: el otro conductor involucrado en la colisión le estaba solicitando la suma de doscientos mil colones. Esta exigencia económica parece haber sido el detonante de una disputa que escaló rápidamente hacia la violencia letal, transformando un percance vial común en una escena criminal con consecuencias irreversibles.

A medida que pasaban los minutos tras aquella llamada, la incertidumbre y la preocupación se apoderaron del núcleo familiar de Granados López. Ante la falta de nuevas noticias y la inquietud generada por la mención del dinero y la disputa en el sitio, uno de los hermanos de Francisco tomó la iniciativa de trasladarse personalmente hasta el sitio del accidente en el barrio Nazareth para verificar el estado de su familiar y brindar el apoyo necesario.

Lamentablemente, al arribar al lugar, el hermano se encontró con una escena devastadora: Francisco ya no contaba con signos vitales, habiendo sido víctima de un ataque con arma de fuego que terminó con su vida de forma abrupta. Poco tiempo después, la noticia llegó a oídos de Karol Cedeño a través de una llamada telefónica realizada por su cuñada, quien le comunicó el fallecimiento de su esposo en medio de la conmoción. La mujer ha expresado con profundo dolor su dificultad para asimilar la rapidez y la brutalidad de los acontecimientos, intentando procesar que la llamada de la mañana fue la última conversación con el hombre de su vida.

El impacto de esta pérdida trasciende el hecho violento, afectando profundamente la estabilidad emocional y económica de un hogar numeroso. Karol describió a Francisco Javier no solo como su esposo, sino como el pilar fundamental y la mano derecha de toda la familia. El hombre de 33 años cargaba sobre sus hombros la responsabilidad de velar por el bienestar integral de nueve integrantes del hogar, dedicando sus días al trabajo constante y diario para sostenerlos y asegurar que no faltara lo básico en su casa. La desaparición repentina del proveedor principal deja un vacío irreparable en la dinámica familiar.

En cuanto a las diligencias legales, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ha asumido el control total del caso. Los agentes judiciales se encuentran actualmente analizando diversos testimonios de personas que estuvieron en la zona y revisando grabaciones de videos de seguridad para reconstruir la cronología exacta de los hechos y esclarecer las circunstancias que llevaron al disparo fatal.

En el marco de esta investigación, las autoridades mantienen bajo custodia a un joven de apellido Mora Cubero, de 23 años. Se ha confirmado que este sujeto posee un permiso legal de portación de armas. El equipo investigador del OIJ trabaja ahora para determinar la naturaleza del disparo; específicamente, se busca establecer si el acto fue una agresión deliberada o si, por el contrario, existieron elementos que permitan calificar el hecho como un acto de legítima defensa. El proceso judicial continúa abierto mientras se recopilan todas las evidencias necesarias para determinar la responsabilidad penal del implicado.

Cobertura en Video