Los Boston Red Sox se preparan para iniciar una nueva serie contra los Philadelphia Phillies este martes, y el mánager interino, Chad Tracy, ya ha hecho públicos los planes de pitcheo para los próximos encuentros. Según la información proporcionada por Christopher Smith de MassLive.com, la estrategia de Boston para esta serie se dividirá entre tres lanzadores principales: Brayan Bello, quien actuará después de un abridor el martes, Sonny Gray el miércoles y Ranger Suárez el jueves.
El partido del martes presenta una dinámica particular para Brayan Bello, ya que esta será la segunda ocasión en la presente temporada en la que se utilice un abridor antes de su entrada. Esta decisión táctica no es casual, sino que responde al desempeño irregular de Bello en el inicio del año. Durante sus primeras seis aperturas, el lanzador permitió 26 carreras en un total de 25.2 entradas, registrando una efectividad (ERA) de 9.12. Ante estos números, la organización de Boston decidió experimentar el pasado 5 de mayo, implementando el uso de un abridor previo a Bello.
Los resultados de aquel experimento fueron sumamente positivos para el equipo. En esa ocasión, Jovani Morán inició el encuentro como abridor y Bello entró en la segunda entrada, logrando lanzar siete entradas en las que solo permitió una carrera. Este enfrentamiento se consolidó como la mejor actuación de Bello en toda la temporada. Sobre la serie actual, Chad Tracy confirmó que se repetirá la fórmula de utilizar un abridor antes que Bello, aunque aclaró que el nombre del lanzador inicial se decidirá tras evaluar el uso del bullpen en la jornada de hoy.
Para el miércoles, la responsabilidad recaerá sobre Sonny Gray. En su primera temporada vistiendo el uniforme de Boston, Gray ha mantenido una efectividad de 3.54 en seis aperturas, acumulando 28 entradas lanzadas. A pesar de que la ERA parece favorable, existe una preocupación latente respecto a su capacidad para ponchar bateadores. Mientras que en la temporada de 2025 con los Cardenales de San Luis registró 201 ponches con un promedio de 10.0 K/9, con los Red Sox solo ha logrado ponchar a 15 bateadores.
Esta caída drástica ha resultado en un promedio de 4.8 K/9, lo que según los datos de Baseball Savant, contribuye a un xERA de 5.49. Esta disparidad entre su efectividad real y su efectividad esperada genera inquietud entre los aficionados, ya que existe el riesgo de una regresión en su rendimiento, especialmente al enfrentarse a una alineación tan potente como la de los Phillies.
Finalmente, el jueves será el turno de Ranger Suárez, quien regresa al montículo tras haber sido retirado el 3 de mayo debido a una contractura en el tendón de la corva derecho. Chad Tracy ha confirmado que la salud de Suárez es óptima y que está programado para lanzar. Este partido tendrá un matiz emocional significativo, ya que será la primera vez que Suárez se enfrente a su antiguo equipo. El lanzador formó parte de la organización de Filadelfia desde 2012, cuando tenía apenas 16 años, pasando sus primeras ocho temporadas profesionales allí antes de firmar un lucrativo contrato de cinco años y 140 millones de dólares con Boston.
En términos generales, los Red Sox llegan a esta serie con un récord de 17-23, tras haber perdido la serie frente a los Tampa Bay Rays. El equipo atraviesa una crisis ofensiva evidente: solo anotaron siete carreras en la serie de tres juegos contra los Rays y, en total, han producido 156 carreras en 40 juegos, lo que representa el segundo peor total de la Liga Americana. No obstante, el pitcheo ha mostrado solidez, permitiendo solo 12 carreras en la serie anterior y un total de 168 en 40 encuentros.
A pesar de la eficiencia en el pitcheo, Boston se mantiene en el último lugar de la división AL Este, situándose a 9.5 juegos del líder. Esta situación se complica debido al excelente nivel de juego de los Yankees de Nueva York y los Rays. Bajo la dirección de Chad Tracy, el equipo tiene un récord de 7-6 en 13 juegos, pero la mala racha inicial bajo el mando de Alex Cora (10-17) ha dejado un hueco difícil de cerrar. Por esta razón, es poco probable que Boston actúe como comprador en la fecha límite de traspasos. A pesar de las dificultades, el comodín de la Liga Americana permanece abierto, y los Red Sox se encuentran a solo dos juegos de distancia, manteniendo una chispa de esperanza mientras entran al segundo cuarto de la temporada.

