La Confederación de Choferes de Bolivia ratificó este lunes un paro escalonado a nivel nacional, comenzando este martes con bloqueos en capitales departamentales, provincias, carreteras y fronteras. Lucio Gómez, representante de la Confederación, anunció que no asistirán al diálogo propuesto por el Gobierno para este lunes, argumentando que los dirigentes se encuentran en sus respectivas bases.
El representante explicó que las medidas se intensificarán progresivamente: un paro de 48 horas si no se llega a un acuerdo, seguido de 72 horas y, finalmente, un paro indefinido. Gómez enfatizó que la Confederación está dispuesta a dialogar, pero solo si el presidente Rodrigo Paz, junto con los ministros de Gobierno, Hidrocarburos, Presidencia, el presidente de YPFB y de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) participan directamente en las negociaciones.
Las demandas centrales del sector se centran en la calidad y el abastecimiento del combustible, el resarcimiento por daños a vehículos públicos y privados causados por la mala calidad del combustible, y el mantenimiento y rehabilitación de las carreteras. Gómez acusó al Gobierno de incumplir compromisos, especialmente en lo referente a la mejora de la gasolina, señalando la distribución de combustible de baja calidad.
Asimismo, el dirigente advirtió que no permitirán la privatización de YPFB ni el aumento del precio del combustible. Gómez también informó que el resarcimiento a los vehículos afectados apenas ha alcanzado el 1% del total. La Confederación insiste en que el Gobierno debe tomar medidas urgentes para abordar estas problemáticas, de lo contrario, las protestas continuarán escalando.
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