Nacidos en Viena por el exilio de su abuelo y radicados en Coquimbo gracias a su tío, los hermanos Daniel y Alí Manouchehri representan una fuerza política ascendente en la región. A pesar de estilos marcadamente diferentes, el diputado y el alcalde parecen trabajar en conjunto para consolidar la influencia de su apellido.
Daniel, el legislador más votado con 94.501 sufragios, se caracteriza por su lenguaje directo y confrontacional, generando controversia tanto en su partido, el PS, como en el Senado. Su hermano, Alí, alcalde de Coquimbo con 90.586 votos, proyecta una imagen más cercana y popular, cultivando alianzas con el sector empresarial local a través de un consejo de desarrollo económico.
Mientras Daniel adopta una postura crítica hacia las políticas económicas que favorecen a los más ricos, Alí se relaciona fluidamente con empresarios clave de la región. Esta aparente contradicción se explica por una estrategia coordinada: el diputado se posiciona como un fiscalizador implacable, mientras el alcalde se enfoca en la gestión local, la seguridad y la atracción de inversiones.
Ambos se apoyan mutuamente en sus ambiciones políticas. Alí aspira a la gubernatura de Coquimbo, mientras que Daniel se prepara para competir por un escaño en el Senado. Sus acciones, desde la organización de reuniones con ministros hasta la capitalización de eventos masivos, buscan potenciar la marca Manouchehri.
La relación familiar se extiende a la vida personal, con conexiones políticas complejas y un respeto mutuo a pesar de las diferencias ideológicas. Los hermanos Manouchehri, criados en un contexto de exilio y superación, han logrado construir una trayectoria política notable, combinando estrategias complementarias para alcanzar sus objetivos. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.










