Eduardo Coudet, entrenador de River Plate, vivió una noche tensa en el Monumental durante el partido de la fecha 9 del Torneo Apertura 2026 ante Atlético Tucumán. El equipo de Núñez cayó en su casa ante el Decano por 1 a 0, un resultado que desató la frustración de la afición y un intercambio directo entre el técnico y los hinchas.
El gol de Atlético Tucumán llegó a los 18 minutos del primer tiempo, producto de una serie de errores defensivos que expusieron las falencias del Millonario. Fabricio Bustos fue superado por un pase largo, mientras que Germán Pezzella no pudo imponerse en el mano a mano contra Franco Nicola. Esta situación derivó en un desborde y un centro al segundo palo, donde Maximiliano Villa apareció sin marca para asistir a Renzo Tesuri, quien definió ante una defensa desordenada.
La conquista significó un hito para Atlético Tucumán, ya que nunca antes había logrado vencer a River Plate en el Monumental en la Primera División. El Decano buscaba, además, cortar una racha negativa de 13 derrotas consecutivas como visitante. La última vez que el equipo tucumano había sumado puntos fuera de su estadio fue el 18 de agosto de 2025, con un empate 2 a 2 contra Sarmiento de Junín. La única victoria de Atlético Tucumán en la cancha de River se remontaba a 2012, cuando ambos equipos militaban en la B Nacional.
Ante la desventaja en el marcador y los murmullos de descontento que se escuchaban desde las tribunas, Coudet intentó arengar a los aficionados, solicitando su apoyo para revertir la situación. Sin embargo, el equipo no logró encontrar el camino del gol y la presión en el Monumental fue creciendo.
Durante la segunda mitad, River Plate intentó reaccionar y Maxi Salas tuvo dos oportunidades claras para empatar el partido. En una de ellas, el balón impactó en el travesaño, negándole al Millonario el gol del empate. Además, el equipo de Núñez reclamó un penal por una presunta mano de Leandro Díaz en el área, pero el árbitro no consideró la infracción.
En los minutos finales, Coudet realizó un cambio buscando revitalizar el ataque. Juanfer Quintero, quien regresaba de una lesión muscular, ingresó en lugar de Tomás Galván. El colombiano intentó generar juego con sus pases largos y remató desde fuera del área, pero su disparo fue controlado por el arquero Luis Ingolotti.
El pitido final del árbitro desató una ola de silbidos y reproches por parte de la hinchada riverplatense. Los jugadores fueron increpados mientras se dirigían al túnel que los llevaba al vestuario. Coudet, por su parte, saludó a Julio César Falcioni, entrenador de Atlético Tucumán, y se retiró rápidamente del campo de juego.
Esta derrota marcó la segunda caída de River Plate en la era Coudet. La anterior había sido en el Superclásico ante Boca Juniors. A pesar del resultado negativo, el equipo de Núñez aseguró su clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana como escolta de Independiente Rivadavia, gracias a la derrota de Argentinos Juniors y el empate de Rosario Central.
En la próxima fase del certamen local, River Plate se enfrentaría a San Lorenzo, aunque deberá esperar los resultados del partido entre Defensa y Justicia para confirmar su lugar.
Tras el partido, Germán Pezzella admitió la mala actuación del equipo. Hicimos un muy mal partido, no le encontramos la vuelta. Hay que trabajar , declaró el defensor a la prensa.
La derrota ante Atlético Tucumán dejó en evidencia las falencias defensivas de River Plate y generó preocupación en la afición. Coudet tendrá la tarea de analizar los errores cometidos y trabajar para mejorar el rendimiento del equipo en los próximos partidos. La presión sobre el entrenador es cada vez mayor, y la hinchada espera una respuesta inmediata. El camino hacia la recuperación no será fácil, pero River Plate deberá superar este traspié y volver a demostrar su potencial. La autocrítica de Pezzella refleja la necesidad de un análisis profundo y un trabajo arduo para corregir los errores y volver a ser protagonista en el torneo.










