Millonarios se despidió de la posibilidad de avanzar a las finales de la Liga BetPlay tras empatar 2-2 en su visita a Alianza FC en Valledupar. El equipo bogotano, que dependía de un resultado favorable de Santa Fe, vio cómo un error del portero Guillermo de Amores le costaba caro, sellando su eliminación y dejando al equipo enfocado en la Copa Sudamericana.
El partido en Valledupar se presentó como una oportunidad de oro para Millonarios. Con Santa Fe enfrentando a Inter de Bogotá, una victoria o incluso un empate con goles a favor habrían asegurado el paso a la siguiente fase. Sin embargo, la actuación del equipo capitalino estuvo lejos de ser convincente, y un blooper del portero uruguayo Guillermo de Amores se convirtió en el punto de inflexión del encuentro.
Alrededor del minuto 54 del segundo tiempo, un centro desde la izquierda de Felipe Pardo parecía una presa fácil para De Amores. El remate no representaba un peligro inminente, pero el portero uruguayo inexplicablemente perdió el control del balón, permitiendo que Pedro Franco aprovechara el error y enviara el balón al fondo de la red, poniendo el marcador 2-0 a favor de Alianza FC.
Millonarios reaccionó rápidamente, descontando a través de Rodrigo Contreras, quien se convirtió en la figura ofensiva del equipo al marcar los dos goles. Sin embargo, el tanto del empate llegó demasiado tarde para revertir la situación. A pesar de los esfuerzos, el equipo bogotano no pudo encontrar el gol de la victoria que necesitaba para clasificar.
El error de De Amores generó una ola de críticas por parte de la hinchada, que lo señaló como el principal responsable de la eliminación. La afición, visiblemente decepcionada, exige respuestas y acciones contundentes por parte de la directiva y el cuerpo técnico.
La eliminación de Millonarios en la Liga BetPlay representa un duro golpe para el proyecto de Fabián Bustos, el director técnico argentino que asumió el cargo tras la salida de Hernán Torres. Bustos había comenzado su gestión con una victoria importante en la Copa Sudamericana, eliminando a Atlético Nacional. Sin embargo, el equipo entró en una espiral negativa en abril, de la cual no ha logrado recuperarse.
Además de los malos resultados, han surgido rumores sobre una posible división en el camerino. Aunque los jugadores han negado cualquier tipo de conflicto interno, la falta de victorias ha exacerbado las tensiones y ha generado un ambiente de incertidumbre.
Ahora, Millonarios deberá concentrar todos sus esfuerzos en la Copa Sudamericana, donde se encuentra en la tercera posición de su grupo, detrás de S o Paulo y O Higgins. El equipo necesita una victoria en su próximo partido, ante Boston River en Montevideo, para mantener vivas sus esperanzas de avanzar a la siguiente fase del torneo.
Una de las pocas noticias positivas para Millonarios es el regreso al gol de Rodrigo Contreras. El delantero argentino, que había atravesado una mala racha en los últimos partidos, demostró su capacidad goleadora y se convirtió en el salvador del equipo en Valledupar. Sin embargo, el futuro de Contreras en Millonarios es incierto, ya que ha expresado su deseo de regresar a su país para estar más cerca de su familia.
La continuidad de Fabián Bustos como director técnico no está en riesgo inmediato, pero la directiva del club está evaluando la situación y podría tomar decisiones en caso de que los resultados no mejoren. La afición exige una reacción contundente y un cambio de rumbo para volver a ser protagonista en el fútbol profesional colombiano.
Millonarios se había acostumbrado a disputar los títulos en los últimos años, pero desde la salida de Alberto Gamero le ha costado trabajo mantener el nivel competitivo. El equipo necesita encontrar la fórmula para recuperar la confianza y volver a ser el protagonista que fue en el pasado. La Copa Sudamericana se presenta como una oportunidad para salvar el semestre y devolverle la alegría a la afición.












