Cuatro meses después de su detención en Caracas por una operación militar estadounidense, Nicolás Maduro, exmandatario venezolano, ha mantenido contacto con su hijo, Nicolás Maduro Guerra. En una entrevista exclusiva con el diario El País, Maduro Guerra reveló detalles inéditos sobre la jornada del 3 de enero, el mensaje final de su padre durante el ataque y su transformación en prisión.
El operativo, que incluyó bombardeos en la capital venezolana, dejó un saldo trágico de 83 civiles y militares fallecidos. Maduro Guerra relató la incertidumbre que reinó durante esas horas, afirmando que tanto él como su padre creían que ese sería su último día. Él pensaba que ese día moría , declaró, recordando el primer audio que recibió de su padre en medio del ataque: Nico, están bombardeando. Que la patria siga luchando, vamos para adelante .
Desde su reclusión en una cárcel en Estados Unidos, Maduro ha optado por grabar las llamadas telefónicas que recibe de su familia. Según su hijo, estas conversaciones revelan un cambio significativo en la personalidad del exgobernante. Lejos de las declaraciones políticas y discursos habituales, Maduro se ha dedicado intensamente a la lectura de la Biblia, llegando a memorizarla.
Se la aprendió. Nos dice unos versículos locos , comentó Maduro Guerra, sorprendido por la nueva faceta de su padre. Mi papá nunca había sido así, pero ahora, en las llamadas, a veces empieza por ahí: Tú tienes que escuchar Mateo 6:33. Y Corintios 3. Y el Salmo 108 . Este giro espiritual, según su hijo, es una de las mayores transformaciones que ha observado en su padre desde su encarcelamiento.
La entrevista también abordó las reflexiones de Maduro Guerra sobre los eventos que condujeron a la operación del 3 de enero. ¿Qué hice o no hice que pudo haber evitado el 3 de enero? , se preguntó, admitiendo que tanto él como su padre se cuestionan constantemente las causas de la crisis. A su juicio, la respuesta es multifactorial: Fue una suma. De agresión, de sanciones, de errores. De intereses. De todo .
A pesar del contexto político y la gravedad de la situación, Maduro Guerra aseguró que las conversaciones familiares aún incluyen temas cotidianos. Su padre, según relató, pregunta por el bienestar de la familia, los acontecimientos en la Asamblea Nacional e incluso por los resultados deportivos. En particular, recordó la frustración de Maduro tras la eliminación del FC Barcelona de la Champions League en abril: Coño, esa fue una cagada .
La detención de Nicolás Maduro marcó un punto de inflexión en la ya compleja crisis venezolana. La operación militar estadounidense, con el despliegue de tropas y los bombardeos en Caracas, generó una ola de conmoción a nivel internacional y profundizó la polarización política en el país.
Maduro Guerra no ofreció detalles específicos sobre las condiciones de detención de su padre, limitándose a señalar que se encuentra recluido en una cárcel en Estados Unidos. Tampoco se pronunció sobre posibles estrategias legales para buscar su liberación, aunque sí expresó su esperanza de que se respeten sus derechos y se le garantice un juicio justo.
La entrevista con El País ofrece una visión íntima y personal de la experiencia de la familia Maduro tras la detención del exmandatario. Revela un hombre transformado por la adversidad, buscando consuelo en la fe y manteniendo un vínculo con su familia a pesar de la distancia y las circunstancias. El relato de Maduro Guerra también plantea interrogantes sobre las causas de la crisis venezolana y las responsabilidades de los diferentes actores involucrados. La situación sigue siendo tensa y el futuro incierto, pero la voz de Nicolás Maduro Guerra ofrece un testimonio conmovedor de una familia enfrentando una de las crisis más profundas de su historia.












