El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se reunirá con el papa León XIV en el Vaticano el próximo jueves 7 de mayo de 2026, en un intento por aliviar las tensiones entre la Santa Sede y la administración del presidente Donald Trump. El encuentro se produce tras un mes de desencuentros públicos entre el pontífice y el mandatario estadounidense, especialmente en relación con la guerra en Irán.
La visita de Rubio, según fuentes italianas, busca descongelar las relaciones, marcadas por un intercambio de declaraciones hostiles. El papa León XIV, el primer pontífice estadounidense de la historia, criticó la amenaza de Trump de acabar con toda una civilización en su conflicto con Teherán, calificándola de inaceptable . Trump respondió tildando al Papa de débil y pésimo en política exterior . Posteriormente, León XIV zanjó la disputa asegurando que no temía a la administración Trump y reafirmando su compromiso con la predicación de la paz. No, no le tengo miedo a la administración Trump, ni a proclamar el mensaje del Evangelio en voz alta, que es para lo que creo que debo estar aquí, y por eso está aquí la Iglesia. No somos políticos, no vemos la política exterior desde la misma perspectiva, sino como constructores de paz , declaró durante su viaje a África.
Este no es el primer contacto entre Rubio y el Papa. Ambos ya se reunieron el 19 de mayo de 2025, junto con el vicepresidente de EE. UU., J.D. Vance, ambos católicos, un día después de la ascensión de León XIV al papado. En esta ocasión, la reunión se enmarcó en un gesto de cortesía y diálogo inicial.
Durante su visita a la Ciudad del Vaticano, Rubio se reunirá con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, y con el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani. También se espera un encuentro con el ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto.
La tensión entre el Papa y Trump ha generado repercusiones a nivel internacional. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó de inaceptables los ataques de Trump al pontífice, lo que evidenció un distanciamiento entre Washington e Italia, un aliado tradicional de Estados Unidos en Europa.
El desencuentro entre León XIV y Trump se suma a otras diferencias previas, incluyendo las políticas migratorias del presidente estadounidense, que el Papa criticó antes de su elección. La elección de León XIV, un pontífice estadounidense con una postura crítica hacia algunas políticas de Trump, ya anticipaba posibles fricciones entre la Santa Sede y la administración republicana.
La reunión del jueves próximo se considera crucial para evaluar la posibilidad de restablecer un diálogo constructivo entre el Vaticano y Washington. La diplomacia estadounidense busca evitar un mayor deterioro de las relaciones y encontrar puntos de convergencia en temas de interés común, como la promoción de la paz, la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la pobreza.
La visita de Rubio también se produce en un contexto geopolítico complejo, marcado por la guerra en Irán, la crisis migratoria y el aumento de las tensiones internacionales. El Vaticano, como actor moral y diplomático, juega un papel importante en la búsqueda de soluciones pacíficas a estos conflictos.
La Santa Sede ha mantenido una postura de neutralidad en la guerra en Irán, pero ha expresado su preocupación por las consecuencias humanitarias del conflicto y ha llamado a todas las partes a buscar una solución negociada. El Papa León XIV ha reiterado su compromiso con el diálogo y la diplomacia como herramientas para resolver las diferencias y construir un mundo más justo y pacífico.
La reunión entre Rubio y León XIV se espera que sea un espacio para abordar estos temas y explorar posibles vías de cooperación entre el Vaticano y Estados Unidos. La diplomacia estadounidense busca transmitir al Papa el compromiso de la administración Trump con la paz y la estabilidad internacional, al tiempo que busca comprender mejor las preocupaciones de la Santa Sede.
El resultado de esta reunión podría tener implicaciones significativas para las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y el Vaticano, así como para la política internacional en general. La comunidad internacional observa con atención este encuentro, esperando que contribuya a aliviar las tensiones y promover un diálogo constructivo entre las partes.
La visita de Marco Rubio al Vaticano representa un esfuerzo por parte de la administración Trump para reparar las relaciones con la Santa Sede y evitar un mayor deterioro de la diplomacia entre ambos países. El encuentro se produce en un momento crítico, marcado por la guerra en Irán y otras crisis internacionales, y se espera que contribuya a encontrar soluciones pacíficas y promover la cooperación entre Estados Unidos y el Vaticano.












