La Paz, Bolivia El piloto y el copiloto de la aeronave C-130 de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) que se estrelló en febrero en el aeropuerto de El Alto, cerca de La Paz, han sido detenidos, según informó el fiscal del caso, Favio Maldonado, a medios de comunicación este sábado. El accidente, ocurrido el 27 de febrero, resultó en la muerte de más de 20 personas, incluyendo ocupantes de la aeronave y civiles en tierra, y desató una inusual escena de recolección de billetes dispersos por el impacto.
La detención se produce tras las declaraciones realizadas por ambos tripulantes el viernes, y se basa en la investigación que apunta a un posible homicidio culposo relacionado con las circunstancias del accidente. El fiscal Maldonado confirmó que la orden de detención fue emitida el jueves por el Ministerio Público y ejecutada inmediatamente después de las declaraciones.
El avión C-130, que transportaba un cargamento de billetes en moneda nacional del Banco Central de Bolivia por un valor equivalente a 60 millones de dólares, sufrió un aterrizaje forzoso que lo sacó de la pista y lo llevó a una avenida adyacente, impactando en áreas pobladas. La escena posterior al accidente fue caótica, con cientos de personas corriendo a recoger los billetes esparcidos, los cuales fueron posteriormente declarados inválidos por las autoridades.
La investigación preliminar de la FAB, liderada por el coronel Ricardo Alarcón, reveló que la tripulación, compuesta por ocho personas, no recibió información oportuna del control aéreo del aeropuerto con respecto a las condiciones meteorológicas adversas. Esto llevó a la tripulación a tomar la decisión de desviar su rumbo en el momento de la aproximación. Además, el informe de la FAB indica que el avión aterrizó sobre su tren delantero, lo que comprometió la capacidad de frenado de la aeronave.
Este accidente se pudo haber evitado , declaró el coronel Alarcón, enfatizando la importancia de la comunicación efectiva entre la tripulación y el control aéreo. La junta investigadora de la FAB concluyó que una combinación de factores, incluyendo la falta de información precisa y las condiciones climáticas, contribuyeron al accidente.
La tesis que maneja la fiscalía, según declaraciones del fiscal Maldonado, se centra en una inestabilidad durante la aproximación que resultó en un aterrizaje largo . Esta inestabilidad, combinada con los factores identificados por la junta investigadora de la FAB, sugiere una posible negligencia por parte de la tripulación en la gestión de la aeronave en condiciones difíciles.
La investigación ahora se centrará en determinar el grado de responsabilidad del piloto y el copiloto en el accidente, considerando todos los factores que contribuyeron al siniestro. Se analizarán los registros de vuelo, las comunicaciones entre la tripulación y el control aéreo, y los testimonios de testigos para reconstruir los eventos que llevaron al accidente.
El incidente ha generado una gran controversia en Bolivia, no solo por la pérdida de vidas humanas y el daño material, sino también por las imágenes de personas recogiendo dinero del suelo, lo que puso en tela de juicio la seguridad y el control en el aeropuerto de El Alto. Las autoridades han prometido una investigación exhaustiva para esclarecer las causas del accidente y evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
La detención del piloto y el copiloto representa un paso importante en la investigación, pero aún queda mucho por esclarecer. La fiscalía deberá presentar pruebas sólidas para demostrar la culpabilidad de los tripulantes y determinar las responsabilidades correspondientes. El caso sigue siendo monitoreado de cerca por la opinión pública boliviana, que exige justicia y transparencia en la investigación.
El gobierno boliviano ha expresado sus condolencias a las familias de las víctimas y ha prometido brindar todo el apoyo necesario a los afectados por el accidente. Se han iniciado programas de asistencia para las familias de los fallecidos y para las personas que resultaron heridas. Además, se están llevando a cabo revisiones de seguridad en los aeropuertos del país para garantizar la seguridad de los vuelos y prevenir futuros accidentes.
La investigación del accidente del C-130 en Bolivia continúa en curso, y se espera que en las próximas semanas se presenten nuevos avances y conclusiones. La detención del piloto y el copiloto marca un punto de inflexión en el caso, y podría conducir a la identificación de otros responsables y a la implementación de medidas para mejorar la seguridad aérea en el país.











