Javier Milei se muestra cada vez más exaltado, llegando a insultar a periodistas y diputados en público, reflejando una creciente irritabilidad que se atribuye a la complejidad económica y a las desprolijidades patrimoniales de sus funcionarios. En la presentación de Manuel Adorni en Diputados, el Presidente se retiró gritando “chorros” y previamente había calificado a la prensa de “corrupta” y a algunos legisladores de “asesinos”. Esta conducta se suma a una campaña de posteos en redes sociales contra medios y opositores, acusados de un supuesto plan desestabilizador.
Estudios focales revelan un creciente malestar social por la situación económica, aunque la inflación parece ceder terreno en la percepción pública, en parte gracias a la estabilidad del dólar. Sin embargo, el 60% de los encuestados afirma conocer a alguien que ha perdido su empleo en el último año sin poder encontrar uno nuevo.
La situación interna del gobierno se agrava con una feroz disputa entre Karina Milei y Santiago Caputo, que ha derivado en una batalla legal y afecta la administración en su conjunto. Dentro del círculo cercano al Presidente admiten que, en caso de una reelección, ambos estarían fuera del gobierno.
Esta disputa se manifiesta en la presentación de Adorni en Diputados, donde Caputo sintió el rigor de la oposición y se le impidió el acceso a áreas clave. La pelea se centra en el control del Poder Judicial, con Karina Milei buscando mayor influencia en esa área, antes supervisada por Caputo. Este último expresó públicamente su desacuerdo con el presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, lo que sorprendió incluso a sus allegados.
La avanzada sobre el Poder Judicial continúa con el envío de pliegos al Senado y la posible eliminación de juzgados federales en Comodoro Py, generando tensiones con sectores del establishment judicial. Mientras tanto, el círculo rojo empresario analiza alternativas al modelo de Milei, ante la inestabilidad económica y política. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.

