Río de Janeiro Shakira ofreció un megaconcierto gratuito en la playa de Copacabana el sábado por la noche, convirtiéndose en la primera artista latina en realizar una presentación de esta magnitud en la icónica playa brasileña. La colombiana inició su espectáculo con La fuerte , una canción que resonó como un himno a la resiliencia y la superación personal.
La llegada de la reina del pop latino fue precedida por un impresionante espectáculo de drones que iluminaron el cielo de Río de Janeiro. Los dispositivos aéreos formaron primero la imagen de una loba, un símbolo recurrente en la gira de Shakira que representa a la mujer empoderada, luego la silueta del rostro de la artista y finalmente, un mensaje de cariño: ¡Te amo Río! . La multitud, estimada en más de dos millones de personas según la prensa, estalló en un unísono de aplausos y vítores.
Shakira apareció sobre un palco de 1.500 metros cuadrados, el más grande jamás construido para un concierto de este tipo, vestida con un brillante traje que exhibía los colores de la bandera brasileña. La artista se desplazó por una extensa pasarela, acercándose lo más posible a sus fanáticos, muchos de los cuales esperaron desde las primeras horas del día para presenciar el espectáculo. La emoción fue palpable, manifestándose en gritos, llanto y una euforia desbordada.
El concierto comenzó con más de una hora de retraso sobre el horario programado, pero la impaciencia de los asistentes fue mitigada por la energía de Vintaje Culture y DJ Maz, quienes animaron la playa con sus mezclas electrónicas durante la tarde.
Uno de los momentos más destacados de la noche fue la colaboración de Shakira con leyendas de la Música Popular Brasileña (MPB), Caetano Veloso y María Betania. La artista también compartió escenario con la brasileña Anitta, con quien interpretó Choka Choka , una canción lanzada recientemente por ambas artistas. La interacción entre las tres potencias musicales generó una ovación atronadora por parte del público.
La magnitud del evento requirió un despliegue de seguridad sin precedentes, con aproximadamente 8.000 agentes de la policía trabajando para garantizar la seguridad de los asistentes. La infraestructura montada para el concierto fue similar a la utilizada durante las celebraciones de Año Nuevo en Copacabana, cuando la playa recibe hasta tres millones de personas.
El concierto de Shakira forma parte del evento anual Todo mundo no Río y marca el cierre de la gira mundial Las mujeres ya no lloran , que la colombiana inició en febrero del año pasado, también en Río de Janeiro. Esta elección de Brasil como punto de partida y finalización de la gira es un homenaje al país que, según Shakira, fue uno de los primeros en abrirle las puertas en sus inicios musicales.
La presentación de Shakira en Copacabana no solo fue un espectáculo musical de gran envergadura, sino también una celebración de la cultura latina y un mensaje de empoderamiento femenino. La artista demostró una vez más su capacidad para conectar con su público a través de su música y su energía, dejando una huella imborrable en la historia de la playa más famosa de Brasil. El evento consolidó a Shakira como una figura icónica del pop latino y reafirmó su conexión especial con el público brasileño.









