Buenos Aires El actor y conductor Julián Weich generó un tenso momento en La Noche de Mirtha al revelar el cierre de su empresa, con fines solidarios, como consecuencia de la crisis económica que atraviesa el país. La confesión, realizada durante el programa conducido por Juana Viale en reemplazo de su abuela Mirtha Legrand, provocó incomodidad en el economista Miguel Boggiano, presente en la mesa como defensor de la gestión gubernamental.
Weich relató que, tras 15 años de funcionamiento, se vio obligado a cerrar las puertas de su emprendimiento debido a la falta de consumo. Tuve que cerrar mi empresa después de 15 años, porque no funciona. Se acabó el consumo , declaró visiblemente afectado. El actor explicó que su empresa no solo tenía un impacto comercial, sino también social, ya que destinaba la mitad de sus ganancias a donaciones. Sin embargo, la situación económica actual le impidió continuar con esta práctica. Yo donaba la mitad de las ganancias y ya el año pasado no pude donar porque no entra plata. Incluso los que me ayudaban ahora están preocupados por otros temas , lamentó.
La revelación de Weich se produjo en un contexto de debate sobre la situación socioeconómica del país. El economista Boggiano, quien se identificó como vocero libertario, intentó ofrecer una perspectiva diferente, aunque en varios momentos se vio obligado a guardar silencio ante la contundencia de los argumentos del actor. Weich cuestionó el rumbo actual del país y expresó su dificultad para encontrar aspectos positivos en el panorama económico. No encuentro la manera de contar algo positivo, me cuesta. Porque la gente quiere escuchar algo que le sirva, para todos , sentenció.
El actor enfatizó la importancia del bien común y la necesidad de un mayor consenso entre los distintos sectores de la sociedad. Asimismo, resaltó el papel fundamental de las organizaciones civiles en la prestación de servicios básicos en zonas donde el Estado no llega. He estado en lugares donde no llega ni el viento; si no se ocupan las ONG, nadie lo hace , afirmó.
Más allá de la crisis económica, Weich aprovechó el espacio para abordar otras problemáticas sociales, en particular la situación de las personas con discapacidad. El actor pidió mayor sensibilidad y políticas públicas efectivas para garantizar la inclusión de este colectivo. Personas con discapacidad, no digan más los discapacitados . No sé por qué no podemos afinar un poquito eso, que no es tan difícil , solicitó.
Weich compartió una realidad desgarradora que evidenció la falta de recursos y oportunidades para las personas con discapacidad en algunas regiones del país. Hay chicos con discapacidad que viven en una jaula porque los padres no saben qué hacer y no tienen acceso. No es lo mismo lo que vive una persona en Buenos Aires que en otros lugares , reveló.
Estas palabras generaron un silencio incómodo en la mesa, reflejando las profundas diferencias de opinión entre los invitados. La intervención de Weich puso de manifiesto la realidad de muchos emprendedores y organizaciones sociales que luchan por sobrevivir en un contexto económico adverso, y la necesidad de políticas públicas que promuevan la inclusión y el bienestar social.
La confesión de Weich sobre el cierre de su empresa solidaria resonó en las redes sociales, donde usuarios expresaron su solidaridad con el actor y cuestionaron las políticas económicas actuales. El debate sobre la crisis económica y la situación social del país continúa abierto, y la voz de Weich se suma a la de muchos otros que buscan visibilizar las dificultades que enfrentan los argentinos en su día a día. La noche en La Noche de Mirtha se convirtió en un espacio para la reflexión y el debate, dejando en evidencia las profundas divisiones que atraviesan la sociedad argentina. La incomodidad palpable en el rostro de Boggiano, mientras Weich exponía su realidad, simbolizó la brecha entre las perspectivas oficiales y la experiencia cotidiana de muchos ciudadanos. El cierre de la empresa de Weich, más allá de su impacto personal, se convirtió en un símbolo de la crisis que afecta a emprendedores solidarios y a la capacidad de las organizaciones civiles para seguir brindando apoyo a los más vulnerables.












