La Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Bolivia condenó enérgicamente el asesinato del magistrado Víctor Hugo Claure, miembro del Tribunal Agroambiental (TA) y decano de dicho tribunal, exigiendo una investigación pronta y exhaustiva para identificar y sancionar a los responsables de este crimen. La ONU expresó sus condolencias a la familia, colegas y al órgano Judicial boliviano, reafirmando su compromiso de apoyar al Estado en el fortalecimiento de sus instituciones, la promoción de la paz y seguridad, y la protección de los derechos humanos.
El asesinato de Claure ocurrió el jueves por la noche en la ciudad de Santa Cruz, donde el magistrado se encontraba junto a otros jueces y funcionarios del Poder Judicial para participar en un evento. Según las investigaciones preliminares, Claure fue acribillado por un desconocido mientras retornaba a su alojamiento en un taxi, luego de asistir a una cena.
El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, coronel David Gómez, explicó que el magistrado se encontraba en el asiento delantero del taxi cuando fueron interceptados por dos hombres que circulaban en una motocicleta. Uno de los hombres descendió de la motocicleta y disparó contra Claure. La funcionaria judicial que acompañaba al magistrado, a quien había dejado en su domicilio momentos antes, se encontraba en el momento del ataque.
La Policía ha activado cápsulas de seguridad para proteger a otros 13 altos magistrados que también se encontraban en Santa Cruz. Asimismo, el Ministerio Público ha conformado una comisión especial para investigar el crimen.
Una de las hipótesis que maneja la Policía es que el móvil del asesinato podría estar relacionado con un problema de tierras , ya que Claure habría emitido algún tipo de resolución referente a la posesión o al aprovechamiento de algunas tierras en la región oriental de Bolivia. Esta línea de investigación se centra en la posibilidad de que el magistrado haya tomado decisiones que afectaron los intereses de personas o grupos involucrados en conflictos territoriales.
Víctor Hugo Claure era un abogado especializado en temas agrarios y fue elegido magistrado del Tribunal Agroambiental en los comicios judiciales de 2024. Su experiencia y conocimiento en la materia lo convirtieron en una figura clave en la resolución de conflictos relacionados con la tierra y los recursos naturales en Bolivia.
El cuerpo de Claure fue trasladado a Cochabamba, su ciudad natal, donde fue sepultado. El crimen ha generado conmoción e indignación en todo el país, especialmente en el ámbito judicial. Los altos tribunales han solicitado a la Fiscalía actuar con celeridad para identificar a los autores del asesinato y llevarlos ante la justicia.
El presidente boliviano, Rodrigo Paz, calificó el crimen de horroroso y expresó su solidaridad con la familia de Claure. En una declaración a los medios en Cochabamba, el presidente Paz afirmó haber solicitado a las instancias de seguridad que brinden todas las garantías al sistema judicial e instó a evitar especulaciones sobre el caso hasta que se conozcan los resultados de la investigación.
La ONU, a través de su comunicado, reiteró su compromiso de seguir acompañando al Estado boliviano en el fortalecimiento de sus instituciones y la promoción de un sistema de justicia justo e imparcial. El organismo internacional enfatizó la importancia de garantizar la seguridad de los operadores de justicia y proteger su independencia para que puedan cumplir con su labor de manera efectiva.
El asesinato de Víctor Hugo Claure pone de manifiesto los desafíos que enfrenta el sistema judicial boliviano, especialmente en áreas conflictivas como la resolución de disputas territoriales. La investigación del crimen deberá esclarecer no solo la identidad de los autores materiales e intelectuales, sino también los posibles motivos y las circunstancias que llevaron a cometer este acto de violencia.
La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de la investigación y espera que se haga justicia en este caso. La impunidad en este tipo de crímenes socava la confianza en las instituciones y debilita el estado de derecho. Es fundamental que las autoridades bolivianas tomen todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los operadores de justicia y proteger su independencia, a fin de asegurar que puedan cumplir con su labor de manera efectiva y contribuir a la construcción de una sociedad más justa y pacífica.
El Tribunal Agroambiental, del cual Claure era decano, juega un papel crucial en la resolución de conflictos relacionados con la tierra, el agua y los recursos naturales en Bolivia. Estos conflictos son frecuentes en el país, especialmente en las regiones rurales, y a menudo están relacionados con la expansión de la frontera agrícola, la minería y la explotación de los recursos naturales. La labor del TA es fundamental para garantizar que estos conflictos se resuelvan de manera justa y equitativa, respetando los derechos de todas las partes involucradas.
La muerte de Claure representa una pérdida irreparable para el sistema judicial boliviano y un duro golpe para la lucha contra la impunidad. Su legado como defensor de la justicia y los derechos humanos será recordado por sus colegas y por la sociedad en general. La investigación del crimen deberá ser exhaustiva y transparente, a fin de garantizar que los responsables sean llevados ante la justicia y que se haga justicia en este caso.












