Universitario de Perú logró una importante victoria anoche sobre Nacional de Uruguay por 4-2 en un partido correspondiente a la Copa Libertadores, un resultado que marca la primera vez en 33 años que el equipo peruano anota cuatro goles a un rival uruguayo en este torneo. El encuentro, disputado en el Estadio Monumental, estuvo lleno de emociones, expulsiones y remontadas, demostrando la capacidad de la U para superar la adversidad.
El partido comenzó con un duro golpe para el equipo local, ya que el jugador Fara recibió una tarjeta roja a los 18 minutos por una falta considerada excesiva. A pesar de jugar con un hombre menos, Universitario no se rindió y luchó por mantener el control del partido. La situación se complicó aún más cuando Nacional anotó el primer gol, poniendo el marcador 1-0 en contra. Sin embargo, la suerte de Universitario cambió con la expulsión de Lucas Rodríguez de Nacional a los 35 minutos, dejando a ambos equipos con la misma cantidad de jugadores en el campo.
Antes del descanso, Fara, quien había estado en riesgo de ser expulsado, se redimió al anotar el gol del empate a los 40 minutos, aprovechando un córner para ganar las espaldas y poner el 1-1 en el marcador. Este gol revitalizó al equipo y a los más de 30 mil aficionados que asistieron al estadio, quienes corearon el lema merengue solo sirve ganar .
El segundo tiempo comenzó con una nueva esperanza para Universitario. Valera aprovechó un rebote dentro del área para anotar el 2-1, premiando la entrega y el esfuerzo de los jugadores y la afición. Sin embargo, la U de Coco Araujo, a pesar de las buenas intenciones del técnico, mostró algunas dudas y titubeos en su juego. Araujo realizó algunos cambios que, si bien resultaron acertados al final, generaron cierta preocupación en el momento, ya que quemó dos ventanas de cambios antes de tiempo.
Nacional no se rindió y Silvera anotó el gol del empate a los 71 minutos, desnudando la defensa de Universitario, que había recibido dos goles en el partido. La tensión aumentó y Araujo realizó sus últimos cambios, enviando al campo a Rivera y Fértoli.
En los momentos finales del partido, cuando parecía que el empate era inevitable, apareció Lisandro Alzugaray para anotar el 3-2 con un frentazo, aprovechando otro rebote dentro del área. Este gol desató la euforia en el estadio y en las ciudades de Lima, Shangái y Buenos Aires, donde se encuentran aficionados de Universitario.
Finalmente, en los descuentos, con Nacional volcado al ataque en busca del empate, Universitario aprovechó un contragolpe para anotar el cuarto gol, sellando la victoria por 4-2. El gol fue anotado por Carabalí, quien se redimió después de haber cometido la falta que derivó en el penal del primer gol de Nacional.
Esta victoria coloca a Universitario en una posición favorable en el Grupo B de la Copa Libertadores, donde todos los equipos han ganado al menos un partido. La U suma ahora 4 puntos y se encuentra empatada con Nacional, Tolima y Coquimbo en la tabla de posiciones.
El camino hacia la clasificación no será fácil, ya que Universitario deberá enfrentar a Nacional en Uruguay y a Coquimbo en Chile, además de disputar un partido en casa. Sin embargo, la victoria de anoche ha demostrado que el equipo tiene la capacidad de superar los obstáculos y luchar por un lugar en la siguiente fase del torneo.
El partido de anoche también marcó un hito en la historia de Universitario, ya que no anotaba cuatro goles en un partido de Copa Libertadores desde 1993, cuando goleó 4-1 a Caracas. La afición, que ha disminuido en número en los últimos años, se mostró fiel y apoyó al equipo durante todo el partido, coreando el lema merengue solo sirve ganar .
La actuación de algunos jugadores, como Fara, Valera y Alzugaray, fue destacada por la prensa y los aficionados. Fara se redimió después de haber estado en riesgo de ser expulsado, mientras que Valera y Alzugaray aprovecharon sus oportunidades para anotar goles importantes. Jorge Murrugarra también recibió elogios por su entrega y esfuerzo en el campo, obteniendo una calificación de 7.5 por Sofascore.
En resumen, la victoria de Universitario sobre Nacional fue una noche memorable para el club y sus aficionados, un triunfo que demuestra la garra copera del equipo y su capacidad para superar la adversidad. El sueño de llegar lejos en la Copa Libertadores sigue vivo, y la afición espera con ansias los próximos partidos.









