Santiago Abascal ha abierto la campaña electoral de Vox en Jaén con un mensaje claro: el objetivo del partido es condicionar un posible gobierno del PP en Andalucía, tal como ya han logrado en Extremadura y Aragón. Abascal ha afirmado que el 17 de mayo no se decide entre opciones políticas tradicionales, sino entre permitir que Juanma Moreno continúe gobernando con "tranquilidad" o forzarle a implementar "cambios reales".
El líder de Vox ha defendido el concepto de "prioridad nacional", que implica priorizar a los ciudadanos españoles en las políticas sociales y económicas. Ha justificado esta postura argumentando que "es de sentido común poner en España primero a los españoles", aunque ha aclarado que esto no perjudicará a los inmigrantes que respeten las normas. Abascal también ha criticado las "regularizaciones masivas" de inmigrantes, acusando al gobierno de Sánchez de intentar "sustituir a nuestro pueblo".
Durante el mitin, el público asistente coreó insultos contra el presidente Sánchez, a quien acusaron de corrupción y de intentar "robar las elecciones de 2027". Abascal aprovechó para señalar que el gobierno está actuando con "chulería" y que su plan es utilizar la inmigración masiva para asegurar su permanencia en el poder.
Manuel Gavira, candidato de Vox a la Junta de Andalucía, ha secundado el discurso de Abascal, insistiendo en que la "moderación no soluciona problemas" y que se necesita un gobierno que "plante cara a la mafia de Sánchez". Gavira ha defendido que las ayudas sociales y la vivienda protegida deben ser prioritarias para los españoles, y ha pedido un gobierno que diga "basta" a la inmigración masiva. Tanto Abascal como Gavira han coincidido en que el 17 de mayo no se trata de elegir un presidente "simpático", sino de garantizar que los españoles sean siempre la prioridad.
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