Valencia Basket se encuentra al borde de la eliminación en los cuartos de final de la Euroliga tras sucumbir ante el Panathinaikos por 105-107 en un vibrante segundo encuentro disputado en el Roig Arena. La derrota, sobre la bocina gracias a una canasta de Nigel Hayes-Davis, deja la serie con un 0-2 a favor del equipo griego, obligando a los 'taronja' a una remontada épica para mantener vivas sus aspiraciones de alcanzar la Final a Cuatro.
El partido fue un reflejo de la intensidad de la eliminatoria, con ambos equipos luchando cada posesión. A diferencia del primer encuentro, el Valencia Basket salió con una actitud más agresiva, liderado por Jean Montero y Papi Badio en ataque, y una defensa más sólida. Sin embargo, el Panathinaikos, con la solidez de Cedi Osman y la efectividad de Hayes-Davis, logró mantenerse en el partido y tomar la delantera en momentos clave.
El tercer cuarto vio al Valencia tomar la iniciativa con triples de Sergio De Larrea y Matt Costello, pero el Panathinaikos respondió con un parcial de 2-12 en el último cuarto, liderado por triples de Hernangómez y Nunn. El final del partido fue un intercambio frenético de canastas, con Taylor empatando el encuentro a falta de dos minutos y Osman forzando la prórroga con un triple sobre la bocina.
En la prórroga, la tensión se palpaba en el ambiente. Tras un empate a falta de seis segundos, Hayes-Davis selló la victoria para el Panathinaikos con una canasta sobre la bocina, desatando la euforia en la afición griega y la frustración en el equipo local. El encuentro finalizó con escenas de tensión y empujones entre jugadores de ambos equipos.
Ahora, el Valencia Basket se enfrenta a un desafío monumental: deberá ganar los próximos tres partidos, dos en Atenas y un posible quinto en casa, para evitar la eliminación y alcanzar su primera Final a Cuatro. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.










