La Policía Nacional de Panamá enfrenta una crítica situación de desabastecimiento y obsolescencia en su equipo de protección, poniendo en grave riesgo la vida de sus más de 25 mil uniformados. Desde 2019, no se han adquirido chalecos antibalas para la fuerza pública, y el equipo existente ha superado su vida útil de cinco años, cumpliéndose en 2024 y llevando ya dos años vencido. Esta deficiencia quedó trágicamente expuesta con la muerte del sargento Albis Espinoza el pasado 12 de abril en el área del Chorillo.
El ministro de Seguridad Pública, Frank Alexis Abrego, confirmó la preocupante situación, revelando que la Policía Nacional solo cuenta con 5,000 chalecos antibalas disponibles para todos los uniformados que trabajan por turnos. Efectivamente, hay equipos que ya están vencidos , admitió el ministro.
La escasez de chalecos y la antig edad del equipo existente contrastan con el creciente poderío de las bandas delictivas que operan en el país, las cuales, según reportes, se encuentran mejor equipadas que los estamentos de seguridad. Esta disparidad aumenta la vulnerabilidad de los policías en sus labores diarias de patrullaje y enfrentamiento al crimen.
Abrego informó que se están llevando a cabo conversaciones con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para la posible adquisición de 10,000 chalecos antibala durante el presente año. Sin embargo, el ministro enfatizó que esta compra es, por el momento, solo un proyecto , lo que genera incertidumbre sobre su concreción.
La falta de equipamiento no se limita únicamente a los chalecos antibalas. Los uniformados también carecen de botas, rodilleras, cascos y otros elementos esenciales de protección personal. Esta carencia integral dificulta aún más su desempeño y aumenta el riesgo de lesiones durante operativos y enfrentamientos.
La situación se agrava en operativos contra pandillas, especialmente en el distrito de San Miguelito, donde recientemente un miembro de la policía resultó herido. Este incidente subraya la urgencia de dotar a la fuerza pública con el equipo necesario para garantizar su seguridad y eficacia en la lucha contra la delincuencia.
En 2022, la embajada de China realizó una donación de 6,000 chalecos antibalas a la Policía Nacional. No obstante, estos chalecos no cumplen con las especificaciones técnicas requeridas por el Instituto Nacional de Justicia y otros organismos internacionales encargados de evaluar la calidad y el rendimiento de los equipos de protección. Esto significa que, a pesar de la buena intención, los chalecos donados no pueden ser utilizados por los uniformados debido a que no garantizan la protección adecuada.
La falta de inversión en equipo de protección para la Policía Nacional ha generado preocupación entre los miembros de la fuerza pública y ha sido objeto de críticas por parte de diversos sectores de la sociedad. Se exige al gobierno una respuesta inmediata y efectiva para garantizar la seguridad de los policías y mejorar su capacidad para combatir el crimen. La situación actual no solo pone en riesgo la vida de los uniformados, sino que también afecta la moral y la confianza de la institución policial.
La necesidad de adquirir nuevos chalecos antibalas y otros equipos de protección es apremiante. La demora en la toma de decisiones y la falta de recursos económicos podrían tener consecuencias fatales. Es fundamental que el gobierno priorice la seguridad de la Policía Nacional y asigne los fondos necesarios para garantizar que los uniformados cuenten con el equipo adecuado para desempeñar sus funciones de manera segura y eficaz.
La muerte del sargento Albis Espinoza es un recordatorio doloroso de los riesgos que enfrentan los policías en su trabajo diario. Su sacrificio no debe ser en vano. Es imperativo que las autoridades tomen medidas urgentes para evitar que tragedias similares se repitan en el futuro. La seguridad de la Policía Nacional es la seguridad de todos los ciudadanos.











