Europa enfrentó en 2025 olas de calor sin precedentes tanto en tierra como en el mar, marcando un año de récords climáticos devastadores, según el Informe sobre el estado del clima en Europa 2025 publicado este miércoles. El estudio, elaborado por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), con la colaboración de unos 100 científicos, revela un panorama preocupante de un continente cada vez más afectado por los efectos del cambio climático.
El informe destaca que un 95% del territorio europeo registró temperaturas anuales superiores a la media en 2025. Particularmente alarmante fue la ola de calor récord que azotó la región subártica de Fennoscandia que incluye la península escandinava, Finlandia, Karelia y la península de Kola durante tres semanas, con temperaturas que superaron los 30 C incluso dentro del círculo polar ártico.
La temperatura de la superficie marina en la región europea también alcanzó niveles sin precedentes, con un 86% de la zona sufriendo olas de calor marinas intensas. Si bien las lluvias extremas y las inundaciones fueron menos generalizadas que en años anteriores, afectaron a miles de personas en toda Europa.
Uno de los aspectos más críticos del informe es la magnitud de los incendios forestales. En 2025, ardieron alrededor de 1.034.550 hectáreas de terreno, la mayor superficie jamás registrada en Europa. España se vio especialmente afectada, representando aproximadamente la mitad de las emisiones totales generadas por las llamas.
El deshielo también se aceleró de manera alarmante. Los glaciares de todas las regiones europeas experimentaron una pérdida neta de masa, mientras que la capa de nieve fue un 31% inferior a la media. Islandia registró la segunda mayor pérdida de glaciares en su historia, y Groenlandia perdió 139 gigatoneladas de hielo. Los caudales fluviales del continente estuvieron por debajo de la media durante once meses, y el 70% de los ríos registraron caudales anuales inferiores al promedio.
A pesar del sombrío panorama, el informe también destaca algunos avances en la transición hacia una economía más sostenible. Las energías renovables suministraron casi la mitad (46,4%) de la electricidad de Europa en 2025, con la energía solar alcanzando un nuevo récord de contribución, llegando al 12,5%.
Además, la gobernanza medioambiental en Europa ha reconocido cada vez más la estrecha relación entre el clima y la biodiversidad, adoptando enfoques coordinados de naturaleza-clima para fortalecer la resiliencia de los ecosistemas. La Unión Europea (UE) ha reafirmado su compromiso de restaurar los ecosistemas a gran escala, con el objetivo de recuperar al menos el 20% de las zonas terrestres y marinas para 2030 y todos los ecosistemas que lo necesiten para 2050.
Sin embargo, el informe subraya que el progreso en Europa debe acelerarse para lograr una mayor protección de la naturaleza y la biodiversidad. El progreso en Europa debe acelerarse para hacer más y hacerlo mejor, con el fin de proteger la naturaleza y la biodiversidad , se afirma en el documento.
En el caso específico de España, el informe señala que el sur y el este del país experimentaron hasta 50 días más de lo habitual de estrés térmico fuerte, con temperaturas de sensación térmica superiores a los 32 C. La alta incidencia de incendios forestales en España contribuyó significativamente a las emisiones totales de carbono generadas por los incendios en Europa.
Dusan Chrenek, asesor principal para la Transición Verde Digital en la Dirección General de Acción Climática de la Comisión Europea, enfatizó que la señal del cambio climático sigue siendo inequívoca en toda Europa . Chrenek calificó el informe como un claro recordatorio de la necesidad de mantener y acelerar los esfuerzos tanto de adaptación como de mitigación .
Esta edición ofrece pruebas convincentes de los profundos impactos del cambio climático en la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos, la biodiversidad y la economía, al tiempo que refuerza la ambición estratégica de Europa de fortalecer aún más sus capacidades de observación de la Tierra mediante el aprovechamiento de tecnologías de vanguardia , añadió Chrenek.
El informe del CEPMPM y la OMM sirve como una advertencia urgente sobre la creciente vulnerabilidad de Europa al cambio climático y la necesidad imperiosa de tomar medidas ambiciosas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse a los impactos inevitables del calentamiento global. La situación descrita en el informe exige una respuesta coordinada y decidida a nivel europeo y global para evitar una catástrofe climática aún mayor.










