La Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán advirtió que desplegará nuevas cartas ganadoras si Estados Unidos vuelve a atacar territorio iraní, en medio de la tensa situación generada por las recientes ofensivas conjuntas de Israel y EE.UU. contra la República Islámica y las estancadas negociaciones para alcanzar un acuerdo.
Mohamad Akbarzadé, subdirector político de la Armada de la Guardia Revolucionaria, declaró a la agencia iraní Fars que, en caso de un nuevo ataque estadounidense, su fuerza militar se centrará en la selección inteligente de objetivos y en la destrucción de gigantescos buques del régimen criminal , dejándolos fuera de servicio. Además, anticipó que Irán recurrirá a otros instrumentos de poder en otros frentes de resistencia .
Esta última afirmación podría interpretarse como una amenaza de ataques contra bases e intereses estadounidenses en la región, así como la posible reactivación del apoyo a milicias proiraníes, como las Fuerzas Populares de Movilización (FMP) iraquíes, que mantienen estrechos vínculos con el aparato de seguridad de Bagdad.
Las declaraciones de Akbarzadé se produjeron durante un acto conmemorativo en la ciudad de Minab, donde se rindió homenaje a las 155 víctimas mortales del bombardeo estadounidense contra la escuela primaria Sahayare Tayiba, ocurrido durante la ofensiva contra Irán el 28 de febrero.
Simultáneamente, el general de brigada y portavoz del Ejército iraní, Mohamad Akraminia, confirmó que las fuerzas armadas han estado actualizando objetivos desde el cese de los combates, aprovechando la experiencia bélica adquirida y dedicándose a la fabricación y modernización de equipos. Akraminia enfatizó que la situación actual sigue siendo una situación de guerra , y advirtió que cualquier nueva agresión por parte del enemigo se encontrará con una respuesta aún más contundente .
Contamos con muchas ventajas que aún no hemos aprovechado , aseguró el portavoz, destacando la preparación del Ejército iraní para una lucha a largo plazo, hasta que el enemigo se arrepienta profundamente .
Akraminia también resaltó un aumento significativo en la coordinación y sinergia entre el Ejército y la Guardia Revolucionaria, subrayando la realización de operaciones conjuntas diseñadas para lograr la máxima sinergia .
Las advertencias de los altos mandos militares iraníes se producen en un contexto de incertidumbre en torno a las negociaciones para revivir el acuerdo nuclear, que se encuentran estancadas. La ofensiva lanzada por Israel y Estados Unidos contra Irán, que incluyó ataques a instalaciones nucleares y militares, ha exacerbado las tensiones y ha complicado aún más las perspectivas de un acuerdo.
La República Islámica ha insistido en que no cederá ante las presiones externas y que continuará desarrollando su programa nuclear con fines pacíficos. Sin embargo, ha advertido que responderá con firmeza a cualquier ataque contra su soberanía.
La escalada de tensiones en la región ha generado preocupación a nivel internacional, con llamamientos a la calma y al diálogo por parte de diversos países y organizaciones. Sin embargo, la situación sigue siendo volátil y el riesgo de un conflicto a gran escala persiste.
El incremento en la preparación militar iraní, evidenciado por la actualización de objetivos y la modernización de equipos, sugiere que Teherán se está preparando para una posible confrontación. La amenaza de utilizar cartas ganadoras y de recurrir a otros instrumentos de poder indica que Irán está dispuesto a utilizar todos los medios a su disposición para defender sus intereses.
La coordinación reforzada entre el Ejército y la Guardia Revolucionaria también es un factor importante a tener en cuenta, ya que sugiere una mayor capacidad de respuesta y una estrategia unificada.
La comunidad internacional observa con atención la evolución de la situación, temiendo que un error de cálculo o una escalada accidental puedan desencadenar un conflicto devastador en la región. La diplomacia y el diálogo siguen siendo las únicas vías para evitar una catástrofe.










