Una joven denunció ante la Fiscalía un secuestro exprés perpetrado tras solicitar un taxi a través de una aplicación en el norte de Guayaquil, el pasado 28 de abril de 2026. El incidente, ocurrido en el sector de Urdesa, resultó en la pérdida de más de mil dólares sustraídos de sus cuentas bancarias por los delincuentes.
Según el testimonio de la víctima, ella solicitó un servicio ejecutivo a través de una conocida aplicación de transporte con destino a la terminal terrestre, luego de salir de un restaurante. Un vehículo negro, aparentemente cumpliendo con el servicio, llegó conducido por un hombre que, en apariencia, se identificaba como el conductor asignado. La joven se subió al automotor sin percibir inicialmente ninguna irregularidad.
Durante el trayecto, el conductor confirmó el destino, pero en lugar de ingresar al parqueadero de la terminal, se desvió hacia una calle lateral que conduce a la escuela de tropas de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE). En ese punto, dos sujetos abordaron repentinamente el vehículo. Uno de ellos agredió físicamente a la víctima, golpeándola en el rostro, mientras que ambos la amenazaban verbalmente. Me golpearon y amenazaron con matarme , declaró la joven a las autoridades.
Los secuestradores ordenaron a la víctima que bajara la cabeza, colocara las manos sobre las piernas y no los mirara, bajo la amenaza de represalias si no obedecía. Un tercer individuo se unió al grupo poco después, momento en el que revelaron que el vehículo era robado y que su propietario estaba siendo retenido. Exigieron la colaboración de la joven, amenazándola con correr la misma suerte que el dueño del auto si se negaba.
Durante el secuestro, los delincuentes revisaron minuciosamente la mochila y las pertenencias de la víctima. Posteriormente, exigieron las claves de acceso a su teléfono celular. Bajo la constante amenaza de violencia, la joven accedió a desbloquear el dispositivo mediante reconocimiento facial, permitiendo a los implicados acceder a sus aplicaciones bancarias.
A través de estas aplicaciones, los sujetos realizaron diversas transacciones financieras, logrando sustraer más de mil dólares de las cuentas de la víctima. Mientras llevaban a cabo estas operaciones, continuaron presionando a la joven para que revelara si disponía de más dinero. Además, se identificaron como miembros de un grupo delictivo organizado conocido como Los Lobos, exigiendo un monto adicional de aproximadamente quinientos dólares a cambio de su liberación.
Tras varios minutos de recorrido, la víctima fue abandonada en el sector de Samanes 1. En estado de shock, solicitó ayuda a un ciudadano local, quien la acogió en su vivienda y se comunicó con el ECU911. Personal de emergencia acudió al lugar, recopiló información preliminar y coordinó la revisión de las cámaras de seguridad de la zona con el objetivo de identificar a los responsables. Posteriormente, la joven fue trasladada a su domicilio.
La víctima formalizó la denuncia ante la Fiscalía, esperando que se investigue el caso y se logre identificar y capturar a los implicados. Las autoridades han iniciado las investigaciones correspondientes, analizando las imágenes de las cámaras de seguridad y rastreando las transacciones bancarias realizadas por los delincuentes para dar con su paradero. Este incidente pone de manifiesto la creciente preocupación por la seguridad ciudadana y la vulnerabilidad de los usuarios de aplicaciones de transporte en Guayaquil. La policía recomienda a los ciudadanos extremar las precauciones al solicitar servicios de transporte, verificando la identidad del conductor y compartiendo la información del viaje con familiares o amigos.











