El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) prioriza la implementación de las Unidades de Medicina Familiar (UMF) Plus como estrategia clave para fortalecer la atención primaria en salud, reducir los tiempos de espera y evitar la saturación de los hospitales. Actualmente, el instituto opera con mil 164 Unidades de Medicina Familiar en todo el país, y bajo la dirección de Zoé Robledo, se ha establecido la meta de agregar 20 UMF Plus cada año.
La iniciativa busca transformar la experiencia de los derechohabientes, brindándoles acceso a servicios que tradicionalmente solo estaban disponibles en hospitales, directamente en sus unidades de atención primaria. Esto incluye la incorporación de servicios de urgencias, estudios de tomografía e incluso tratamientos de hemodiálisis, ampliando significativamente el espectro de atención disponible.
La doctora Elizabeth Guzmán Medina, responsable de la División de Medicina Familiar, explicó que estas unidades están diseñadas para ofrecer una atención médica integral y más resolutiva. Contemplan fortalecer una atención médica integral y más resolutiva, que permitan al médico familiar tener un mayor número de elementos a su alcance para una adecuada toma de decisiones y tratamiento biopsicosocial ya que estas unidades contemplan servicios adicionales , detalló la doctora Guzmán Medina.
Las UMF Plus se distinguen de las unidades tradicionales por la integración de una gama más amplia de prestaciones. Además de los servicios básicos, estas nuevas unidades ofrecerán atención en Salud Mental, Medicina Física y Rehabilitación, Urgencias, estudios de Tomografía, Hemodiálisis y consultas externas con especialistas en áreas como Ginecología, Pediatría, Medicina Interna, Traumatología y Ortopedia.
El objetivo principal es empoderar a los médicos familiares, proporcionándoles mayores recursos diagnósticos y terapéuticos para tomar decisiones clínicas más informadas y ofrecer tratamientos que consideren los aspectos físicos, emocionales y sociales de cada paciente. Esta aproximación integral busca mejorar la calidad de la atención y los resultados de salud de los derechohabientes.
La implementación de las UMF Plus se basa en un análisis técnico y demográfico riguroso. El IMSS evalúa cuidadosamente factores como la demanda médica en cada región, el tamaño de la población adscrita, la tasa de crecimiento demográfico, el número de consultorios necesarios, la distancia al hospital más cercano y las carencias específicas de servicios en cada localidad. Este proceso de evaluación garantiza que las nuevas unidades se establezcan en lugares donde tengan el mayor impacto en la salud de la población.
La creación de estas unidades representa un esfuerzo de coordinación interna significativo dentro del IMSS. La doctora Guzmán Medina destacó que esto es un producto de la suma de muchos esfuerzos y colaboraciones al interior del Instituto Mexicano del Seguro Social, lidereado desde la Dirección General por el maestro Zoé Robledo, la Dirección de Prestaciones Médicas y la Coordinación de Unidades de Primer Nivel: División de Medicina Familiar, Coordinación de Planeación de Infraestructura Médica, Coordinación de Proyectos y Seguimiento Institucional, la Unidad de Personal y la Coordinación de Conservación y Servicios Generales .
La estrategia de las UMF Plus se centra en brindar atención preventiva, curativa y de rehabilitación de manera accesible, reduciendo la necesidad de traslados innecesarios a hospitales y acercando la medicina especializada a las comunidades. Al integrar una amplia gama de servicios en un solo lugar, el IMSS busca mejorar la calidad de vida de los derechohabientes y fortalecer el primer nivel de atención sanitaria en México.
En esencia, la iniciativa de las UMF Plus representa un cambio paradigmático en la forma en que el IMSS brinda atención médica a sus derechohabientes. Al invertir en el fortalecimiento de la atención primaria, el instituto busca mejorar la eficiencia del sistema, reducir los costos y, lo más importante, mejorar la salud y el bienestar de la población a la que sirve. La implementación continua de estas unidades, con un ritmo de 20 por año, promete transformar el panorama de la atención médica en México, ofreciendo un acceso más equitativo y de mayor calidad a los servicios de salud para todos los ciudadanos. La expectativa es que este modelo sirva como un referente para otras instituciones de salud en el país, impulsando una mejora generalizada en la atención primaria y en la salud pública.











