El presidente Donald Trump destituyó a los 24 miembros de la Junta Nacional de Ciencias, un organismo clave en el asesoramiento científico a la Administración y al Congreso de Estados Unidos. La destitución se comunicó a través de un correo electrónico firmado por la asesora de Personal de la Casa Blanca, Mary Sprowls, y notificado a los miembros con efecto inmediato.
La Junta Nacional de Ciencias supervisa las actividades y el presupuesto de aproximadamente 9,400 millones de dólares de la Fundación Nacional para la Ciencia, su agencia matriz. El despido fue confirmado por el físico Keivan Stassun, uno de los afectados, a la revista Science y recogido por el diario Washington Post.
La congresista Zoe Lofgren, miembro de la Comisión de Ciencia de la Cámara de Representantes, criticó duramente la decisión, calificándola de “estupidez” y lamentando el perjuicio que causa a la ciencia y la innovación estadounidense. Lofgren expresó su preocupación de que Trump busque reemplazar a los miembros de la junta con partidarios del movimiento MAGA, dejando el liderazgo científico en manos de adversarios del país.
La destitución masiva ha generado interrogantes sobre la futura dirección de la política científica de la Administración Trump y su compromiso con la evidencia científica en la toma de decisiones. La medida se produce en un contexto de tensiones previas entre la Administración y la comunidad científica, con acusaciones de desprecio por la investigación y la experiencia científica.
La Comisión de Ciencia de la Cámara de Representantes fue informada de los despidos, lo que sugiere una falta de transparencia en el proceso. La congresista Lofgren concluyó su declaración calificando la situación como “una auténtica payasada”.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.


