El creciente número de casos de violencia contra niños y adolescentes en Argentina exige una revisión profunda de las políticas públicas y una respuesta institucional contundente, según advierten desde el Senado de la Nación. En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Maltrato Infantil, se plantea la necesidad de superar los debates coyunturales y priorizar la protección de la infancia.
Las estadísticas revelan un aumento preocupante en los casos de violencia, que van más allá del maltrato físico e incluyen violencia psicológica, abandono, acoso escolar y ciberacoso. Esta realidad, lejos de ser un problema aislado, representa heridas abiertas en la sociedad argentina.
Desde el Senado, se impulsan dos proyectos de ley con el objetivo de brindar soluciones estructurales. El primero propone una mirada integral para la erradicación de la violencia en la infancia y adolescencia, enfocándose en la sensibilización, detección precoz y reparación. El segundo se centra en el fortalecimiento de la Justicia con competencia exclusiva en familia y niñez, proponiendo la creación de fueros especializados, defensorías preparadas y equipos interdisciplinarios que incluyan psicólogos y psiquiatras.
Se enfatiza la importancia de transformar la estructura judicial para que los procesos que involucran a menores no sean tratados como expedientes administrativos. Estas iniciativas, trabajadas desde lo técnico y con experiencia en diferentes roles, están a disposición para ser debatidas y perfeccionadas.
La protección de la infancia se presenta como un tema que trasciende las diferencias políticas, instando a un debate constructivo y a la priorización de leyes concretas que escuchen a los niños. Demorar esta discusión implica dejar desprotegido al eslabón más vulnerable de la comunidad y comprometer el futuro del país.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.


