El Impulso lamenta el fallecimiento del artista Juan Félix Sánchez, conocido como el Mago de las Piedras , ocurrido el 18 de abril de 1997. El creador, autor de notables obras religiosas y artísticas en los Andes venezolanos, dejó un legado imborrable de amor a Dios y a su país.
El Decano de la Prensa Nacional publica este homenaje al artista, basado en el relato del periodista Maximiliano Pérez Apóstol, quien tuvo la oportunidad de conocerlo y documentar su vida.
El texto evoca el ambiente de principios del siglo XX, mientras el mundo celebraba el advenimiento de una nueva era, y en las alturas de los Andes venezolanos nacía, el 16 de mayo de 1900, Juan Félix Sánchez, hijo de Benigno Sánchez y Vicenta.
Pérez Apóstol relata cómo recibió la noticia de su muerte a través de una llamada telefónica de Doña Gloria, secretaria de la Casa de la Cultura Juan Félix Sánchez, en Mérida. La noticia, descrita como un rayo fatal , sumió en el silencio y la tristeza a las comunidades parameras.
El periodista describe la reacción de la naturaleza ante la partida del artista: Un frío entumecedor silenciosamente cae y detiene el bullicio de las labores parameras, una lluvia tenue emana de los lagrimales del cielo y sus gotas doloridas ruedan por las mejillas de los frailejones, los cóndores detienen sus alas y planean en un vuelo quejumbroso sobre la inmensidad de las montañas, calla el infinito su sufrimiento y llora la partida física del hombre místico que llevó su vida a crear obras para reverenciar a Dios
Juan Félix Sánchez, conocido también como San Tejedor , dedicó su vida a crear obras que reflejaban su profunda fe y su amor por Venezuela. Sus esculturas, tallas, sombreros y capillas adornan iglesias y paisajes de El Tisure y San Rafael del Páramo. La veintena de placas y diplomas que adornaban su casa, según el relato, se lamentaban silenciosamente junto al frailejón y el cóndor.
El artista, a pesar de su humildad, llevó su arte a tierras lejanas, tanto al norte como al sur del continente americano. Su obra más emblemática, la Virgen de Coromoto, junto a representaciones de Jesús, los ladrones y el calvario, se convirtieron en símbolos de su devoción y talento.
Pérez Apóstol destaca la filosofía de vida de Juan Félix Sánchez, quien afirmaba que Las cosas de Dios son las mismas que las del pueblo . Esta creencia se reflejaba en su arte, que combinaba elementos religiosos y populares, creando obras accesibles y significativas para todos.
El periodista concluye su homenaje con un mensaje de despedida y un deseo de felicidad para el artista: ¡Doquiera que estés deseamos que seas feliz! .
El Impulso, como Decano de la Prensa Nacional, se une al dolor de la familia y amigos de Juan Félix Sánchez, y reconoce su invaluable contribución al arte y la cultura venezolana. Su legado perdurará en el tiempo, inspirando a futuras generaciones de artistas y creyentes.
El texto original, publicado en 1997, resalta la importancia de preservar las obras del artista, especialmente aquellas abandonadas en El Tisure, para que sigan siendo testimonio de su talento y devoción. La figura de Juan Félix Sánchez, el Mago de las Piedras , representa un ejemplo de amor a Dios, a la patria y al trabajo artesanal, valores que siguen siendo relevantes en la Venezuela actual.
La noticia, publicada en el contexto de una solicitud de apoyo a la libertad de expresión en Venezuela, subraya la importancia de mantener viva la memoria de figuras como Juan Félix Sánchez, cuya obra y vida son un legado cultural invaluable para el país. El Impulso, comprometido con la información veraz desde 1904, reafirma su vocación de preservar y difundir la historia y el arte venezolano.










